La Infanta Elena consigue reunir a toda su familia por su 60 cumpleaños
El rey Juan Carlos y la infanta Cristina han aterrizado en Madrid para asistir al cumpleaños de la infanta Elena, al que han asistido Felipe y Letizia
La infanta Elena ha conseguido algo que parecía imposible.
Primero se había especulado con que la celebración del 60º cumpleaños de la infanta Doña Elena sería en Zarzuela, pero finalmente han elegido un conocido restaurante de la capital madrileña, 'Pabú', para reunir a todos sus seres queridos y festejar por todo lo alto esta nueva década.
Lo que nadie esperaba era la llegada de los Reyes, don Felipe y doña Letizia, al cumpleaños... Pero contra todo pronóstico, los monarcas se han dejado ver luciendo una sonrisa en su rostro entrando en el conocido restaurante cuando ya se encontraban dentro algunos de los invitados más cercanos.
El Rey Juan Carlos llegaba unos minutos antes y se mostraba de lo más simpático ante las cámaras, asegurando que se encuentra muy bien: "Pues ya me veis", y felicitando a todos los reporteros estas fiestas navideñas.
No han podido faltar Victoria Federica y Froilán, que llegan con un perfil mucho más bajo que su abuelo, ya que entraban directamente sin hacer ninguna declaración sobre el día tan especial de su madre.
Juan Carlos I coge un jet privado para estar menos de 24 horas en España
En torno a las 12.00 de la mañana, apenas un par de horas antes del arranque de la fiesta con la que la hermana de Felipe VI ha soplado las velas rodeada de su familia en el palacio de La Zarzuela, don Juan Carlos llegaba a España procedente de Abu Dabi en el jet privado que suele usar para sus desplazamientos.
El jet privado del rey emérito es un Un Global 5000, un avión de muy largo alcance construido en 2014 que cuenta con todas las comodidades: 22 butacas, una suite con baño y una gran cama donde Don Juan Carlos puede descansar durante sus viajes.
Al bajar del jet privado, Don Juan Carlos ha lucido traje y corbata, lo que deja entrever que se habría cambiado de ropa en el avión para estar listo para la fiesta, en la que sorprendentemente se ha reencontrado con su familia.
A pesar de que no ha querido hacer declaraciones, el monarca (en el sitio del copiloto de un vehículo que ha abandonado la terminal ejecutiva del aeropuerto de Barajas) sí ha saludado con la mano y su mejor sonrisa a las cámaras que le aguardaban, sin ocultar su felicidad por encontrarse de nuevo en nuestro país y poder estar con doña Elena en su cumpleaños.