Juan Carlos I, dónde será enterrado: los problemas que plantea su funeral
Su propio funeral es un asunto que tiene a Juan Carlos I muy preocupado: te contamos cómo será y qué importante cambio habrá que hacer respecto a los sepelios de anteriores reyes
Juan Carlos I en la boda de Almeida el pasado abril.
Aunque a sus 86 años goza de muy buena salud, lo cierto es que el funeral de Juan Carlos I será un evento que requiera de mucha logística y de mucha preparación.
Hace algún tiempo ya se dijo que el emérito estaba "muy preocupado" por cómo sería su entierro si muere fuera de España: "Empieza a mostrarse ‘obsesionado’ por cómo se organizarán las cosas cuando fallezca. Y eso ha llegado a influirle anímicamente, hasta el punto de mostrarse en ocasiones decaído ante esas incógnitas", explicaba el pasado mes de abril Monarquía Confidencial.
Ahora, el mismo portal ha dado más datos sobre los futuros fastos fúnebres del padre de Felipe VI.
¿Dónde será enterrado Juan Carlos I?
Juan Carlos I en el funeral de su cuñado, Constantino de Grecia.
Desde los tiempos de Carlos I de España y V de Alemania, que falleció en 1558, a los reyes y reinas que hayan sido madres de reyes se les da sepultura en la Cripta Real del Monasterio de El Escorial, una cámara subterránea accesible para el público donde se encuentran los féretros de los monarcas españoles desde el siglo XVI.
Pero, tal y como advirtió Alessandro Lequio hace un tiempo, con la muerte de Juan Carlos I (y de la reina Sofía) se plantea un dilema: no queda sitio para que sean enterrados allí, ya que los dos últimos huecos les corresponden a los condes de Barcelona, padres del emérito, que de momento aún se encuentran en el llamado "pudridero real".
El Rey Juan Carlos en una imagen de archivo.
Tal y como apunta ahora Monarquía Confidencial, fue el propio Juan Carlos durante su reinado quien ya se estaba empezando a preocupar con el asunto: "En su día, don Juan Carlos cambió impresiones con personas de su confianza sobre qué solución adoptar, y una de las más contempladas era mantener El Escorial como lugar de enterramiento, pero abriendo una nueva zona".
"La idea sería comunicar la actual cripta real con otra dependencia semejante, también subterránea, y de hecho en Patrimonio Nacional existen ya unos planos preliminares", añaden.
Juan Carlos I en Sanxenxo.
El mismo medio explica que, independientemente de que se construya o no una nueva cripta real, "el destino final de don Juan Carlos cuando fallezca no se tomará hasta que se revele el contenido de su testamento".
¿El motivo? "Su ‘última voluntad’ será fundamental, a la hora de abordar una decisión sobre dónde descansarán definitivamente sus restos", recalcan.