Letizia, elogiada por la prensa internacional por su cercanía
La Reina rompió el protocolo para celebrar la victoria de la selección y dio una lección de entusiasmo que ha conquistado a todo el mundo
Las imágenes de Letizia saltando al césped para compartir su felicidad con las campeonas han dado la vuelta al mundo.
Aunque durante mucho años Letizia dio una imagen seria y distante, poco a poco se ha ido relajando y cada vez nos ofrece momentos más espontáneos y cariñosos. Así sucedió cuando la selección española femenina de fútbol alcanzó la victoria en el Mundial. Un hito que, desafortunadamente, parece que ha pasado a un segundo plano a causa de del polémico Luis Rubiales.
Aquel día, en cuanto la árbitra pitó el final del encuentro, la reina Letizia y su hija la infanta Sofía dejaron el protocolo y la contención a un lado y bajaron al césped del Stadium Australia de Sidney para festejar con las campeonas el triunfo histórico de la selección, que ganó 1 a 0 a las inglesas.
Sofía también celebró efusivamente
La alegría de la Reina y la de la Infanta se desbordó cuando subieron al podio para felicitar, una a una, a las vencedoras, aunque el momento hincha total llegó cuando madre e hija se unieron al equipo en el terreno de juego y recibieron sendas camisetas dela selección. Fue entonces cuando las jugadoras, eufóricas por el triunfo, comenzaron a gritar mientras saltaban: "¡Que bote la Reina! ¡Que bote la Reina!".
Efusiva felicitación
Sofía celebró junto a las campeonas
Letizia y Sofía se acercaron a los seguidores para festejar con ellos el histórico triunfo.
Y, sí, doña Letizia, se quitó, metafóricamente, la corona y, demostrando que sabe adaptarse a cualquier situación y dejar de lado la rigidez protocolaria cuando es necesario, se puso a saltar con las futbolistas. Después, las campeonas interpelaron a una entusiasmada Sofía, gran apasionada del fútbol, deporte que también practica, y la joven, de 16 años, se puso, como su madre, a botar.
La espontaneidad de la Reina y la naturalidad con la que la vimos disfrutar de esa victoria con su hija le han hecho ganarse los elogios de la prensa internacional, sobre todo de la británica, muy molesta por la ausencia en la final de Guillermo de Inglaterra, presidente honorífico de la Asociación de Fútbol inglesa, por motivos de protocolo.
Amantes como son de ese deporte, los ingleses criticaron la falta de flexibilidad de su monarquía, al tiempo que se rendían ante la actitud y la pasión de Letizia.