Carlos III, muy criticado por cobrar más de 13 millones de euros a un hospital para que puedan aparcar sus ambulancias
Tras conocerse un negocio que el rey Carlos III tenía con un famoso hospital de Londres, la crítica se le ha echado encima
El rey Carlos III, dando un discurso.
Una investigación de los medios británicos Channel 4 y The Sunday Times ha sacado a la luz los muchos usos que Carlos III le da a su enorme fortuna privada y, uno de ellos, no ha sido visto con buenos ojos por sus compatriotas.
Según esta información, el actual rey de Inglaterra, que posee unas meteóricas cuentas que ascienden a unos 720 millones de euros y más de 5.400 propiedades, estaría cobrando más de 13 millones (11,4 millones de libras) al hospital Londinense Guy's and St Thomas por un acuerdo de 15 años de duración en el que el monarca les alquilaría un terreno de su propiedad para el almacenaje de sus ambulancias.
Carlos III junto a Camila y los príncipes de Gales.
Una noticia que no ha sido nada bien recibida por quienes defienden con uñas y dientes la sanidad pública británica, ya que consideran que el rey debería ser consciente de que el sistema ya está suficientemente escaso de recursos y no embolsarse un dinero que podría ir a parar al pueblo.
Carlos III, muy criticado por cobrar un aparcamiento de ambulancias
El rey Carlos de Inglaterra en su última visita a Samoa.
El rey Carlos, que recientemente ha visitado Samoa y la India (donde se alojó en un resort de 3.000 euros semanales), gestiona el alquiler de estos terrenos a través del ducado de Lancaster, que heredó de su madre, Isabel II y que le reporta cada año unos 33 millones de euros.
Carlos y Camilla, en Samoa.
El mismo reportaje desvela cómo la familia real británica gana cada año muchísimo dinero precisamente por el alquiler de terrenos a entes públicos como (en este caso) hospitales, pero también escuelas, prisiones o territorios del Ejército.
Carlos y Camilla, en una imagen de redes sociales.
El tabloide Daily Mail asegura también que, en estos días, el monarca está recibiendo cada vez más presiones para devolver este dinero al NHS, el Sistema de Salud Pública británico.