Isabel Preysler: sus trucos para estar en forma y sus manías
En el “docurreality" de Disney+ 'Isabel Preysler. Mi Navidad', nos muestra su extraordinaria vida
Isabel en la presentación de su docu-reality 'Mi navidad'.
Isabel Preysler brilla actualmente en las pantallas de Disney + a través del "docurreality" 'Isabel Preysler. Mi Navidad'. Este especial de dos capítulos, estrenado el pasado 5 de diciembre, nos muestra la excepcional vida de esta celebridad, de 72 años, y nos revela la faceta más natural y humana permitiéndonos adentrarnos en los rincones de su mansión en Puerta de Hierro, más conocida como "Villa Meona”, un nombre que ella detesta.
La serie muestra a una cariñosa "Lala" que se derrite con sus nietos y a una mujer que dirige una gran casa, disfruta de momentos de soledad, se deleita reuniendo a su familia en torno a una detallista mesa y evoca con nostalgia a su difunto esposo, Miguel Boyer, quien está muy presente en el documental dirigido por Manu Montejo.
No le gusta demasiado hacer ejercicio
Isabel Preysler posando con sus hijas.
En la presentación del proyecto en el Hotel Ritz de Madrid Isabel Preysler reveló que le sorprendió mucho la propuesta para hacer el "docurreality", pero que aceptó enseguida porque sabía que se iba a sentir cómoda, a pesar de que las cámaras invadieron todos los rincones de su casa, algo que incomodó a esta amante del orden, que incluso cuenta con un cuarto dedicado exclusivamente a sus vajillas.
La intrusión nos permite descubrir los secretos de su rutina para mantenerse en forma, desde un desayuno saludable hasta las sesiones regulares con su entrenador personal y la práctica de yoga, a pesar de confesar que no le gusta mucho el ejercicio. En el documental, Isabel Preysler comparte detalles sobre las personas que la ayudan en casa, destacando la agradable atmósfera que crean.
En este enlace te lo contamos todo sobre la relación de Chábeli con sus padres, Julio Iglesias e Isabel Preysler.
Una abuela enamorada de sus nietos
Isabel Preysler en su momento preferido del día, el desayuno.
Muy sincera, también compartió sus pequeñas manías, como no querer ser molestada durante el desayuno, una excepción que hace sólo para sus nietos Miguel y Mateo, a quienes adora. La relación con ellos es especial, y confiesa que los nietos son sagrados y los únicos que tienen carta blanca para hacer lo que deseen, siendo los únicos que le alegran el día.
La "socialité" revela su necesidad de espacio, incluso cuando estaba en pareja, destacando que la soledad es esencial para ella, aunque reconoce que no todos lo comprenden. También elogia a sus hijos, destacando que son personas maravillosas y que está orgullosa de sus logros individuales. En tono de broma, comenta sobre la soltería de Julio José, diciendo que le pedirá a Papá Noel una novia para él, pero una que le guste a ella.
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