Jennifer Grey ("Dirty Dancing"): "Mi rinoplastia me hizo invisible"
La actriz, de 62 años, se arrepiente cada día de haberse operado la nariz
El 3 de mayo, Jennifer Grey, la que fue una de las mayores estrella de los años 80 por el flamante éxito de la película "Dirty Dancing" (que protagonizó junto a Patrick Swayze), publicará su biografía, "Out of the Corner", donde relata algunos de los aspectos más íntimos de su vida.
Pese a haber alcanzado el éxito con esa película, que ha trascendido en el tiempo y ya es un clásico del cine, después de dar vida a la inocente 'Baby', la carrera de la actriz fue cuesta abajo y sin frenos, y nunca llegó a remontar. Ella siempre le ha echado la culpa a la rinoplastia a la que se sometió poco después, una operación que modificó su expresión facial y con la que quedó irreconocible.
Su madre la obligó a operarse la nariz
Uno de los temas que aborda la actriz en su biografía es su polémica rinoplastia, que, según afirma, la abocó al ostracismo profesional. "Entré al quirófano como una celebridad y salí siendo una persona anónima. Siempre seré esa actriz famosa que nadie reconoce porque se operó la nariz. Me hice invisible", explica la famosa "Baby", el personaje que interpretó en la popular película.
Dos años después del estreno de la cinta fue cuando Jennifer se realizó dicha cirugía, casi obligada por su madre, a quien, aunque no le guarda ningún rencor, sí que responsabiliza de esta errónea decisión.