Íñigo Onieva estrena una cámara de fotos de más de 6.000 euros
El marido de Tamara Falcó ha subido a sus redes imágenes tomadas con su nuevo capricho: una cámara de fotos por la que ha pagado 6.000 euros
Íñigo Onieva, en un selfie de redes sociales.
Desde que se convirtieran en marido y mujer el pasado mes de julio, las vidas de Tamara Falcó e Íñigo Onieva son un auténtico devenir de lujos.
En estos meses hemos visto a la parejita en los restaurantes más exclusivos, en los clubes más prohibitivos y viajando de país en país. Además de haberse convertido en dos trotamundos (y no precisamente mochileros), la hija de Isabel Preysler y su marido, que actualmente no tiene un trabajo fijo, presumen continuamente de carísimos caprichos en redes sociales.
El último en hacerlo ha sido precisamente el nuevo marqués consorte de Griñón, que ha mostrado a sus seguidores la cámara de fotos de sus sueños.
Íñigo Onieva presume de carísima cámara de fotos
La pareja ha recibido el año nuevo en la estación suiza de Gstaad, uno de los destinos favoritos de la jet set. Pero no lo han hecho solos: han viajado con ellos amigos como Álvaro Falcó, el hijo de Marta Chávarri, y su mujer, Isabelle Junot.
Mientras que Tamara ha posado en Instagram con su primo favorito y su "cuñada", en las redes de Íñigo no se ve más compañía que la de su mujer, además de una curiosa información: el modelo de cámara con la que ha tomado las fotos durante este viaje.
Así es la cámara Leica Q2 28mm
El "caprichito" de Onieva en esta ocasión se trata de la cámara Leica Q2 28mm, una cámara profesional orientada, como puede leerse en su propia página web, a "a los entornos de trabajo más desafiantes de fotógrafos de prensa y reportajes".
Es un codiciado objeto para reporteros gráficos, debido a la calidad de sus imágenes (con esa gama de colores cálidos tan propia de las Leica)... un capricho por el que Íñigo Onieva no se ha podido contener ¡y que cuesta 5.995 euros!
Cambiando su cámara profesional por el móvil
Pese a que en su texto en Instagram Onieva indica que las imágenes están tomadas por una cámara Leica Q2 28mm, lo cierto es que este codiciado objetivo profesional no le ha acompañado en todos los momentos del viaje.
Como podemos comprobar, para una sesión de entrenamiento en pareja en el gimnasio del hotel, la parejita se conforma con hacerse selfies con el móvil, como todo hijo de vecino...