Pierre ha heredado la pasión de su padre por la velocidad.
El impacto con el catamarán ultrarrápido con el que competía fue espectacular y quienes lo presenciaron no pudieron evitar pensar que Pierre, el hijo menor de Carolina de Mónaco y el desaparecido Stefano Casiraghi, podría haber corrido la misma suerte que su padre: muerto en el mar, tras un accidente a altísima velocidad. Por suerte para él, todo quedó en un susto.