‘Heidi’ cumple 50 años: curiosidades sobre esta mítica serie de dibujos
Este tierno anime japonés creó un estilo que todavía triunfa
Heidi
En 1974, una serie revolucionó el mundo de la animación y enamoró a pequeños y mayores. 'Heidi', que llegó a España al año siguiente, fue creada por el japonés Isao Takahata, quien adaptó la famosa novela homónima de 1899. En ella, la autora suiza Johanna Spyri narraba la historia de una niña huérfana de 5 años, que es llevada vivir con su abuelo en una cabaña de las montañas.
La ternura de Heidi derrite el corazón del llamado 'Viejo de los Alpes' y conquista a todos los que la conocen, como el pastor Pedro, y Clara, una niña que no podía caminar.
Una forma de narrar innovadora
Heidi, Pedro, Clara, el perro Niebla y el Abuelo.
Hasta entonces, las series animadas se centraban en la comedia ('Tom y Jerry', 'Los Picapiedra', 'La pantera rosa'...) o en la acción ('Popeye', 'Superratón'...), pero 'Heidi' introdujo un nuevo tipo de narración reposada y poética, así como unos gráficos muy cuidados e innovadores.
La recreación de la cabaña de Heidi se puede visitar en Suiza.
Esta fórmula dio otros grandes éxitos al estudio Nippon Animation, como 'La abeja Maya', 'El perro de Flandes' y 'Marco', sentando las bases de la que sería la marca diferencial del futuro Studio Ghibli ('Mi vecino Totoro', 'el viaje de Chihiro'...), fundado por el mismo Isao Takahata con Hayao Miyazaki, actualmente nominado al Oscar por 'El chico y la garza'.
Serie La Abeja Maya
Serie Marco
La cabaña de Heidi existe en realidad
Cabaña de Heidi por dentro.
Takahata viajó a principios de los años 70 a Suiza para dibujar los parajes en los que se iba a desarrollar la acción de 'Heidi'. Se centró en la comuna de Maienfeld, donde actualmente se puede visitar Heididorf, aldea de Heidi en alemán.
Se trata de una recreación de los escenarios de la serie, como la famosa cabaña de las montañas, la escuela y la casa en la que la niña y su abuelo se instalan cuando deciden vivir en el pueblo.
Escuela de Heidi
Todo para que los nostálgicos canten allí a todo pulmón: 'Abuelito dime túúúú...'.