Paca Gabaldón: la intensa vida de la musa del cine de destape
La pionera actriz cuenta con una larga carrera como intérprete a sus espaldas. ¡La repasamos toda!
Esta actriz catalana fue una de las musas del destape.
María Francisca Gabaldón Serer nació el 10 de mayo de 1949 en el barrio de Sants de Barcelona. Su infancia estuvo marcada por la separación de sus padres cuando ella tenía 2 años y por la profesión de su madre, bailarina de ballet clásico español que siempre estaba de gira.
Vivió con sus abuelos y sus tíos paternos hasta que, a los 5 años, en una de sus visitas, su madre se la llevó con ella a Turquía. "Se había enamorado de un futbolista en Portugal, que fichó por el Galatasaray turco y por esto mi primer destino fue aquel país", recuerda la actriz. Allí asistió a clases en un colegio religioso y llevó, durante un corto período de tiempo, una vida normal para una niña de su edad.
Pero la profesión artística de su progenitora hizo que a los 11 años, tras haber vivido un tiempo en Italia, se fuera a Sudamérica, donde empezó a estudiar teatro. Desde niña, Paca había sentido la llamada de la interpretación, a pesar de que su madre intentó que siguiera sus pasos dedicándose a la danza. "Como bailar no se me daba bien, me centré en la actuación. Y fueron las monjas, mientras viví en Argentina, las que me animaron a hacer teatro por primera vez en mi vida", ha explicado, recordando sus inicios en la actuación.
Aquella vida de trotamundos le enseñó a adaptarse a cualquier situación y, como ella misma ha dicho, "me dio una madurez temprana, tanto, que, a los 12 años, yo era como la madre de mi propia madre y también pasé momentos de soledad y de tristeza".
De la televisión a un cine con muy poca ropa
Paca, junto al mítico Kiko Ledgard, con quien compartió muchas horas de televisión.
Paca debutó profesionalmente a los 14 años en Chile, haciendo un musical. Un año después estaba en Perú rodando su primera película, "Ganarás el pan" (1965), y haciendo televisión con Betty Missiego y Kiko Ledgard. Fue en aquellos años cuando le pusieron su primer nombre artístico, Mary Francis, que mantuvo hasta finales de los años 70.
Al regresar a España, a los 17 años, intentó entrar en Iberia, pero lo dejó para comenzar a trabajar en TVE presentando programas como "Musical 14,05" y "Musical 67", cuyo realizador, Enrique Martí Maqueda, se enamoró perdidamente de ella.
Estuvieron juntos siete años, una relación que Paca calificó como una experiencia "lamentable" a causa de los celos de Enrique, que no la dejaba ni a sol ni a sombra. "Me amargó la vida", confesaría más tarde.
En medio de esa tormentosa relación tuvo tiempo para convertirse en un rostro famoso gracias a dos célebres programas de la década de los 70: "625 Líneas", que presentó con José Antonio Plaza, y "300 millones", donde volvió a coincidir con Kiko Ledgard.
Su físico y su soltura ante las cámaras llamaron la atención de varios directores y productores y dio el salto a la gran pantalla, siendo una de las musas del llamado cine del destape. Trabajó a las órdenes de Pedro Lazaga, Mariano Ozores, Juan de Orduña, Pedro Masó y Antonio del Amo, en comedias en las que tuvo como parejas protagonistas a los actores más famosos del momento.
Un mito erótico que fue estudiante universitaria
Trabajó en las películas más importantes de la época.
Rodó 'Novios 68' (1967), con Arturo Fernández; 'Las secretarias' (1968), con Juanjo Menéndez; 'No desearás a la mujer del prójimo' (1968), también con Fernández; 'Cuidado con las señoras' (1968), que protagonizó con José Luis López Vázquez; 'La tonta del bote' (1970), donde trabajó con José Sacristán; 'Ligue Story' (1972), con Tony Leblanc; 'El reprimido' (1974), con Alfredo Landa o 'Madres solteras' (1979), con Juan Luis Galiardo.
"Esas películas me convirtieron en un mito erótico sin que fuera consciente de ello. Me hicieron contratos en exclusiva, se deslumbraron conmigo, aunque yo nunca me he creído muy guapa. Por supuesto que me habría gustado trabajar con otros directores, más independientes e inquietos. Pero estaba encasillada en ese tipo de cine", declaró hace unos años.
Su carrera iba muy bien, pero, tras participar en dos películas que se hicieron muy populares por sus escenas subidas de tono ('La espuela' y 'El fin de la inocencia'), Paca decidió parar en seco, reflexionar y dar un giro a su trayectoria. Dejó de trabajar durante un año y medio y se matriculó en Periodismo, aunque no lo llegó a terminar. "Es una espinita que tengo clavada. Me habría gustado tener una carrera universitaria aunque, a lo largo de mi vida y por mi profesión, no he dejado ni un solo día de estudiar", ha contado.
Pero el mundo del cine le atraía demasiado como para abandonarlo, así que decidió dejar atrás a Mary Francis y convertirse en Paca Gabaldón, sin más. "Me rebelé contra mi primera etapa y maté a la mujer florero que fui", comenta la actriz, que, desde entonces, escogió papeles más dramáticos en los que el lucimiento físico era secundario. Ahí están 'Fanny Pelopaja' (1984), 'La diputada' (1988) o 'El bosque animado' (1987) y sus trabajos en obras teatrales como 'Las troyanas' (1984), 'Al derecho y al revés' (1985), 'El castigo sin venganza' (1985) o 'Entre mujeres' (1988).
Un lupus eritematoso la apartó del cine
Paca, junto a Carmen Maura en la película 'La comunidad', de Álex de la Iglesia.
Alejada del mundo de la interpretación por culpa de un lupus eritematoso que le afectaba la piel de los brazos, el escote y la cara y le impedía ponerse ante las cámaras, regresó a televisión con la serie 'El súper' (Telecinco), entre 1996 y 1999. Su papel de Mayka en esa ficción, como ella misma ha reconocido, la "resucitó del olvido" y le abrió las puertas para volver al cine: en el 2000, Álex de la Iglesia contó con ella para su película "La comunidad".
Desde entonces la hemos visto pocas veces en la gran pantalla. "Hoy sólo quieren adolescentes, actores muy jóvenes. Es la dictadura de la juventud, las actrices maduras están en casa, paradas", se ha lamentado.
Sin embargo, Paca no se ha rendido y ha seguido volcando su talento en series como 'Géminis, venganza de amor' (2002) y 'Paco y Veva' (2004), y en los escenarios, con obras tan destacadas como 'Tras las huellas de Bette Davis' (2007), con Nati Mistral, 'Testigo de cargo' (2012) o 'Las presidentas' (2015).
Cartel obra de teatro "Testigo de Cargo".
A lo largo de su carrera profesional, también ha tenido tiempo para encontrar el amor. Durante el rodaje de la película 'El fin de la inocencia', a principios de 1976, la actriz se enamoró del empresario catalán Valentín Grau, con quien se casó en junio de 1977 en Llafranch, localidad de la Costa Brava (Girona).
Al año siguiente del enlace nació su único hijo, Gerard, que ha convertido a la actriz en abuela de dos nietos, Joel y Álex. De hecho, preguntada acerca de algún momento feliz en su vida, Gabaldón declaró hace unos años que atesoraba tres en su memoria: "El nacimiento de mi hijo, mi boda y la llegada de mis nietos. He tenido muchos momentos felices. Soy una mujer que no se puede quejar de nada. Y ahora, mis nietos me tienen loquita".
Divorcio tras 20 años de convivencia
Paca y Valentín se separaron tras 20 años de matrimonio. "Lo que pasó es que él era todo lo contrario al tipo de persona que yo tenía idealizada y eso, a la larga, llevó al deterioro. Su falta de iniciativa para vivir en pareja, unido al desgaste natural que conlleva la convivencia, nos llevó a la ruptura. Éramos muy distintos. Yo soy una persona muy vital y Valentín era todo lo contrario", diría de aquella separación.
Actualmente, Paca vive sola en Las Rozas (Madrid) y está volcada en su papel de abuela. "Mi corazón está libre y con mucho miedo. No me quiero volver a enamorar. Tengo un montón de amigos maravillosos y suplen eso, de momento", confiesa la actriz, que recién cumplidos los 70 años, aseguró que no le importaba envejecer: "Llegué a odiar que me dijeran que era guapa, me aburría el piropo. Admiro los rostros que dicen cosas, eso quería llegar a ser y eso soy".
Alejada de la televisión y el cine, de vez en cuando deja ver su fuerza interpretativa en el teatro.