Sarah Ferguson ha pasado la Navidad con los Windsor después de 32 años vetada
La ex del príncipe Andrés llevaba más de 30 años apartada de la Familia Real inglesa, te contamos el sorprendente motivo

Sarah Ferguson.
El rey Carlos III no quiere malos rollos en su familia y, sabiendo que su hermano Andrés convive con Sarah Ferguson desde hace años pese a estar divorciados, ha querido que Fergie estuviera con los Windsor este año en el tradicional servicio religioso del día de Navidad celebrado en Sandringham y cuando la prensa puede retratarlos.

La última vez que se vio a la duquesa de York en ese acto fue en 1991, caminando y charlando con la fallecida Diana de Gales, a la que estaba muy unida.
"La echo de menos todos los días", aseguró Sarah Ferguson en una entrevista, y añadió: "La extrañamos todos mucho. Es la persona más divertida que he conocido en mi vida. Nos reímos mucho juntas y disfruté cada momento junto a ella".
¿Por qué estaba vetada Sarah Ferguson?

Sarah con sus hijas
Tras su separación del príncipe Andrés en 1992, la duquesa de York había sido vetada en las Navidades de la familia real británica, a pesar de que su relación con su exmarido y sus hijas es excelente.
Las puertas de palacio y de los actos públicos de los Windsor se cerraron para Fergie, sobre todo por decisión del duque de Edimburgo tras la publicación de unas fotografías tomadas en el sur de Francia de la duquesa junto al multimillonario John Bryan, en las que ella aparecía en topless mientras él le lamía un dedo del pie. No fue hasta 2018, en la boda de una de sus hijas, la princesa Eugenia, que se vio de nuevo en público a Sarah Ferguson con su exsuegro.
El año pasado Carlos, en sus primeras Navidades como rey desde la muerte de su madre, ya decidió extender una invitación a su excuñada para pasar las fiestas en Sandringham, pero Sarah no se les unió en el servicio religioso.

Sarah Ferguson asistió a la misa de Navidad.
Este año, sin embargo, Sarah Ferguson sí ha aceptado. El duque de York, de 63 años, y su exesposa, de 64, siguieron a los miembros principales de la familia real, mientras una multitud los esperaba fuera de la iglesia de St Mary Magdalene, en Norfolk. Al frente del grupo iban Carlos III y la reina Camila, y detrás de ellos venían Guillermo de Inglaterra, Kate Middleton y sus tres hijos, los príncipes de Gales.
Un poco más atrás, Andrés iba acompañado de Sarah Ferguson y sus hijas.