30 años sin Gracita Morales: así fue su dura vida marcada por sus problemas de salud mental
Hoy se cumplen 30 años de la muerte de Gracita Morales, cuando solo tenía 66 años. Fue una de las cómicas más prolíficas de nuestro cine, pero su vida de comedia tuvo poco...

Gracita Morales en '¡Cómo está el servicio!'.
La voz de Gracita Morales es una de esas voces de nuestro cine que no hay nadie que no tenga grabada. ¡Es oírla y recordar inmediatamente eso de "yes, yes, pues claro que yes" de '¡Cómo está el servicio!', una de sus películas más icónicas.
Su talento para la comedia fue innegable: fue una de nuestras actrices cómicas más prolíficas, y en los 30 años que duró su carrera cinematográfica, Gracita participó en casi un centenar de películas.
Trabajó con los directores más famosos de la época, desde Pedro Lazaga (cuyo hijo es el marido de Rosario Flores) a Mariano Ozores, José Luis Sáenz de Heredia ¡y hasta Fernando Fernán Gómez! Tampoco hubo actor español de los años 60 y 70 que no trabajase con ella: Rafaela Aparicio, José Luis López Vázquez, Antonio Ferrandis, Juanjo Menéndez, José Sacristán, ¡e incluso Bárbara Rey, con quien compartió cartel en 'A mí las mujeres ni fu ni fa'.

Gracita Morales y Sebastián Palomo Linares en 'Nuevo en esta plaza'.
Pero, cuando se apagaban los focos, Gracita no era la estrella de cine que se esperaba. Su vida estuvo llena de luces y sombras hasta que murió, el 3 de abril de 1995, debido a una insuficiencia respiratoria. Tenía solo 66 años.
Gracita Morales, profundamente marcada por su divorcio y por una fuerte depresión

Gracita Morales. Foto: FlixOlé.
En 1960, Gracita Morales se casó con el pintor Martín Zerolo, del que separó una década después. La pareja no tuvo hijos y nunca se llevó precisamente bien. De hecho, su divorcio está fechado en 1981, coincidiendo precisamente con la aprobación de la Ley del Divorcio en España.
"Siempre deseé ser madre, pero el destino quiso negarme ese don. Al principio me rebelaba, pero después acabé aceptando la realidad con muchísima filosofía. Todo mi amor lo vuelco en mi familia, en mis amigos y en una perrita que nada más verme entrar en casa mueve el rabo de alegría y me llena de cumplidos" reveló la actriz en una ocasión.

Gracita Morales en 'Mi calle'.
Separarse de su marido le provocó serios problemas económicos, por los que se vio obligada a estar siempre encadenando un proyecto con otro. El excesivo ritmo de trabajo le provocó un estado de ansiedad que la llevó a caer en una fuerte depresión.
"Al tomar pastillas para acostarme, pastillas para levantarme y pastillas para trabajar, estaba desequilibrada" reconocía en una ocasión, al ser entrevistada por Mercedes Milá.

Gracita Morales en 'Vuelve San Valentín'.
Su delicado estado de salud mental hizo que gran parte de la industria la diese de lado: "Fue vetada porque era temperamental. Estaba enferma mentalmente, lo que le creó un estado de ansiedad que nos hacía la vida imposible a todos. Siendo una persona maravillosa, con un carisma y una personalidad asombrosa, gracia espontánea y arrebatadora… no compensaba trabajar a su lado" llegó a escribir de ella en sus memorias José Luis López Vázquez.
Gracita Morales llegó a estar ingresada en una clínica psiquiátrica y a intentar suicidarse en dos ocasiones.
Gracita Morales fue estafada por unas monjas al final de su vida

Gracita Morales en 'Sor Citroën'.
Tras su muerte sin descendencia, su sobrina Ana Carvajal, también actriz, era su única pariente, por lo que la herencia de Gracita Morales legalmente iba a parar a ella.
Pero la sorpresa fue mayúscula al enterarse de que unas monjas que iban a su casa en ausencia de la empleada de hogar la incitaron a firmarle varios documentos notariales, entre ellos la cesión de su casa (un lujoso ático situado en el Barrio de Salamanca, en Madrid): "Tras su muerte, fui al notario porque era la única Morales que vivía y, por tanto, su heredera (...) Me dijeron que les había dejado a unas monjitas su piso y sus derechos de imagen, que al año pueden ser de 100.000 a 200.000 euros. Se los había quedado la orden religiosa", confesó su sobrina al diario El Mundo.