
Greta Thunberg volvió a enfrentarse con el presidente norteamericano por no pensar nunca en verde.
Como cada año desde hace 50, el monte de Davos, en Suiza, se convirtió por unos días en el centro del mundo al reunir a los principales líderes empresariales y políticos, intelectuales y expertos tratando de analizar los problemas que apremian al mundo en el Foro Económico Mundial (WEF).
Se volvió a hablar de salud, economía y, cómo no, de medioambiente. En este marco, era de suponer que la activista sueca Greta Thunberg, de 17 años, volvería a cargar tintas contra los líderes políticos, a los que reprochó "haberse rendido" frente al calentamiento global. Aunque su gran enfrentamiento fue con Donald Trump. "¡Nuestra casa está en llamas!", le espetó, mientras él se limitaba a tachar a los millones de seguidores de la joven de "profetas de la fatalidad".
Por su parte, Carlos de Inglaterra se reunió con la joven: "Lo que ella representa es una de las razones por las que llevo esforzándome todos estos años –dijo–. Me preocupa que la humanidad se mueva demasiado tarde, que siempre esperemos a la catástrofe para reaccionar", dijo.

Donald Trump sigue defendiendo sus políticas energéticas, a pesar de las consecuencias que puedan tener en un futuro cercano.