Celia, la sobrina de Ana Obregón, recuerda a Álex Lequio con un demoledor mensaje
La joven se hará cargo de Ana Sandra, la hija biológica de Aless, cuando la presentadora falte

Celia Vega-Penichet ha compartido una foto muy especial con Aless (Instagram)
Ya han pasado más de tres años desde que Ana Obregón se despidió del amor de su vida, su hijo Aless. La durísima pérdida del joven sumió a la presentadora en un pozo de tristeza, desde el que llegó a ver un primer rayo de esperanza con la llegada de la pequeña Ana Sandra.
La decisión de traer al mundo a una bebé nacida del esperma del fallecido joven generó muchísima polémica por la práctica del uso de vientres de alquiler, pero también por la edad de la presentadora. Es ley de vida que la bióloga de 68 años falte antes que la pequeña, por lo que, para poner fin a las críticas, desveló que ya tiene todo pensado y que, cuando no esté, será su sobrina Celia quien se hará cargo.
Aunque la joven lleva una vida alejada del foco mediático, a veces nos cuela en sus planes, pensamientos y recuerdos a través de sus redes sociales, como ha pasado este viernes con una publicación sobre Aless.
La prima de Aless, destrozada: "Siempre estás en mi mente"

Tan solo unos días después de darse a conocer que el bautizo de Ana Sandra está programado para diciembre, la madrina de la pequeña ha compartido unas dolorosas palabras en sus redes sociales, donde ha manifestado la promesa que mantiene por su primo.
"Espero honrar tu memoria en la forma en que vivo y amo y espero hacerte sentir orgulloso, aunque no estés aquí para verlo", comienza en la publicación, escrita en inglés. Con el mismo cariño con el que siempre ha hablado Ana Obregón sobre el joven, Celia ha concluido su mensaje asegurando a Aless que "siempre estás en mi mente, pero te he echado mucho de menos últimamente".
La especial unión de Álex Lequio y Celia Vega-Penichet

Celia y Aless tuvieron un vínculo muy especial desde pequeños, ya que se llevaban cinco meses de diferencia y sus madres también tenían una relación muy sólida. Los dos se criaron como si fueran hermanos, y, con el paso de los años, solo se unieron más.
Ella no se separó del lado de su primo en sus peores momentos, ni dudó por un segundo en ser la persona que cuidará de su hija como si fuera la suya cuando su tía ya no esté para cuidarla.