Muere el periodista José María Carrascal a los 92 años
El mítico periodista de las mil corbatas, que triunfó como escritor y presentador por su estilo directo y completamente diferente

José María Carrascal, durante la presentación de su último libro, 'España. La nación inacabada' (EFE)
Durísimas noticias para el mundo de la comunicación. José María Carrascal, uno de los periodistas más destacados en España debido a su larga carrera como presentador de noticias, corresponsal y columnista, ha fallecido este viernes 3 de noviembre a la edad de 92 años, a solo un mes de cumplir 93 años.
Carrascal ha trabajado de la profesión que siempre le apasionó hasta el final de sus días. En su última contribución a las páginas de ABC, donde era columnista habitual, le deseó suerte a la princesa Leonor después de que jurara la Constitución.
El histórico periodística, que hoy es recordado por su familia y por el amor de su vida, su mujer Ellen, solía expresar su deseo de retirarse discretamente, un objetivo imposible, convirtiéndose así en parte de la historia del periodismo español.
José María Carrascal: así fue la apasionante vida del mítico presentador

José María Carrascal Rodríguez nació el 8 de diciembre de 1930 en El Vellón, un pueblo de la sierra de Madrid. Su madre era maestra, y su padre trabajaba como inspector de enseñanza. A la edad de 6 años, mientras la familia pasaba sus vacaciones en el pueblo de sus abuelos en Folledo de Gordón, León, tuvo lugar el alzamiento militar que eventualmente llevó a Francisco Franco al poder.
Durante este período, su padre fue llamado a filas por el bando republicano, y José María, conocido como Toni, junto con su hermano Juan y su madre, permanecieron en la casa de los abuelos. Este período transcurrió sin acceso a la educación y sin una comprensión clara de la guerra, como recordaría más tarde.
A los 9 años, el periodista comenzó su educación en el Instituto de la calle San Marcos, donde adquirió la mayor parte de sus conocimientos. Su madre, una ávida lectora, le inculcó el amor por la lectura, gracias a la amplia biblioteca de sus tías.
Un talento innato de la escritura y el periodismo

Desde una edad temprana, leyó obras de autores como Ortega y Gasset, Juan Ramón Jiménez y otros clásicos, aunque él mismo admitió que no siempre entendía todo. Su padre, quien era un periodista aficionado, lo instaba a escribir una redacción diaria, y descubrió que tenía talento para ello. Sin embargo, curiosamente, sus estudios superiores tomaron un rumbo diferente.
El comunicador, por encima de todo, ansiaba explorar el mundo y viajar, lo cual no era sencillo en aquellos tiempos. Por lo tanto, su principal vía de escape durante su juventud fue el cine, ya que le permitía transportarse a otros lugares y realidades.
Cuando su familia se mudó a Barcelona en 1947, se inscribió en la carrera de Filosofía, que se le daba bien, pero también se centró en la Escuela de Náutica. Esta elección no se debió a un interés particular en el mar, pues él mismo explicó más tarde que "en aquel momento era la única manera de colmar mi ambición de conocer mundo".
Su pasión por conocer mundo le llevó a vivir en Estados Unidos y Alemania

Antes de establecerse en Estados Unidos, Carrascal trabajó como corresponsal en Alemania. Durante su carrera, Carrascal se centró en la alta política, pero también tenía un interés particular en las historias cotidianas y las peculiaridades de los lugares en los que estuvo destacado.
Además de su carrera periodística, Carrascal también se destacó en el ámbito editorial. En 1972, ganó el prestigioso Premio Nadal por su novela 'Groovy', que narra la historia de una joven que llega a Nueva York con la intención de unirse a una comuna hippie y se ve involucrada en un asesinato.
En sus últimos años, Carrascal reflexionó sobre su identidad, afirmando: "siempre me he considerado escritor, pero me he dado cuenta de que soy periodista". Además de su novela, publicó libros sobre política contemporánea, desde la era de Felipe González hasta los años de José María Aznar, además de obras sobre el conflicto de Gibraltar y sus memorias sobre su carrera periodística.
Dedicó 65 años al periodismo

En los años 90, José María Carrascal adquirió fama en los hogares de España como presentador de noticias, destacando por su estilo singular. Este período coincidió con el intento de las cadenas de televisión privadas de competir con la televisión estatal y su monopolio.
A pesar de su éxito en la televisión, Carrascal siempre mantuvo la opinión de que su verdadera pasión era la escritura, declarando: "a mí lo que me gusta es escribir".
Recibió varios premios en reconocimiento a su labor como periodista

José María Carrascal con su amplia colección de corbatas, un elemento que se convirtió en parte de su identidad
En 2021, Carrascal fue galardonado con el Premio Luca de Tena, reconociendo su destacada trayectoria como escritor en periódicos, lo que lo convirtió en uno de los pocos periodistas que ha recibido tanto este premio como el prestigioso Premio Cavia, el más destacado en la prensa española, que recibió en 1986 después de entrevistar a Ronald Reagan, el presidente de Estados Unidos en ese momento.
Carrascal siempre valoró la carta que Reagan le envió al enterarse del premio. Además, destacó por su cobertura de la llegada del hombre a la Luna en 1969.
Ellen, el amor de su vida

El periodista dedicó sus últimos años de vida a escribir, pero también a su mayor prioridad: "mi esposa es la persona más importante en mi vida, y en este momento debo estar a su lado ya que se encuentra en una silla de ruedas. Ella ha dedicado su vida a mí, así que lo mínimo que puedo hacer es corresponderle y cuidar de ella". La azafata de vuelo alemana y él pasaron por el altar en dos ocasiones, y, desde que se conocieron, no se separaron.
José María Carrascal, que habría cumplido 93 años en diciembre, vivió una vida apasionante, marcada por su ambición de conocer mundo y su deseo de comunicar de una forma única que no podremos olvidar. Después de 65 años dedicados a esta profesión, el mundo del periodismo llora la pérdida de uno de sus ejemplares.