Paloma Lago y su hijo muy nerviosos en el altar tras la impuntualidad de la novia
Eugenia Gil llega 40 minutos tarde a su boda con el sobrino de Ana Obregón y se disparan los nervios

Tras siete años de noviazgo, Javier García-Obregón y Eugenia Gil decidían pasar por el altar y el día elegido ha sido este 1 de mayo en la iglesia de San Fermín de los Navarros. La familia García Obregón se ha reunido al completo para celebrar este amor y, como era de esperar, una de las apariciones más esperadas era la de Paloma Lago.
La madre del novio ha llegado radiante al enlace, luciendo un vestido de Anmargo. De línea ajustada, de color verde agua, con escote asimétrico, cuello alto y una capa lateral desmontable en tejido de tull, la modelo ha sido una de las más aplaudidas a su llegada a la iglesia.
Además, Paloma ha completado su look con joyas de Rabat, firma que ha elaborado también las alianzas de los novios y se ha encargado de las joyas de la novia para este día tan especial.

Sin embargo, como suele ocurrir en todas las bodas, la 'polémica' no ha faltado. De todos es sabido que, por tradición, la novia suele retrasarse varios minutos tras la llegada del novio... pero en esta ocasión, la prometida del sobrino de Ana Obregón ha llegado a la iglesia, nada más y nada menos, que ¡40 minutos tarde!

Los nervios empezaban a pasar factura a los asistentes y, suponemos, que también al joven, puesto que el sacerdote que oficializaba la ceremonia se dejó ver a las afueras de las iglesia hablando con las wedding planning para saber si todo iba dentro de lo normal.

Tantos minutos ha tardado en llegar la novia que el autobús que habían contratado para desplazar a todos los invitados a la finca donde tendrá lugar la celebración, llegó antes que ella. Sin embargo, tras esos 40 minutos de retraso, Eugenia aparecía del brazo de su madre tras bajarse de un Mercedes 220 del año 60 en color azul oscuro, para dar comienzo a esta ceremonia en la que de habrá dos títulos de madrina.

Al más puro estilo de Marilyn Monroe con su icónico vestido rosa fucsia que lució en 'Los caballeros las prefieren rubias', la novia ha aparecido con un traje similar al de la artista. Eso sí, ha cambiado el escote y, por supuesto, el color del traje.
Respetando el 'protocolo' que hay en las bodas que se celebran en la iglesia, al igual que su suegra, Eugenia ha confiado en la firma Anmargo para el día más importante de su vida. Un vestido que ha recordado al de la actriz anteriormente mencionada, ¿por qué?

Aunque el escote del vestido de Eugenia no tiene nada que ver con el que lució Marilyn, la lazada XXL que caía a modo de cola en la parte trasera del traje y los guantes altos nos recordaban al icónico fucsia.
En cuanto al escote, la novia ha apostado por uno halter y los hombros descubiertos. Además, ha lucido un velo corto y casi transparente y portaba en sus manos un ramo de peonías blancas.