Nueva ley de ascensores: cómo nos afectará
Cuatro de cada 10 elevadores que hay en nuestro país tendrán que adecuarse a la nueva normativa que entra en vigor en julio y apuesta por una mayor seguridad

Todos los detalles de la ley de los ascensores.
El primer ascensor se instaló en 1857 en Nueva York y, desde entonces, los ascensores están en todo el mundo, sobre todo en España, país europeo con más elevadores instalados por número de habitantes: a finales del 2023 había 1.180.000.
Entre un 35 y un 40% de estos aparatos se verán afectados, en mayor o menor medida, por esta nueva regulación que, publicada en el BOE el pasado 13 de abril, se aplicará a partir del próximo 1 de julio. Los ascensores en funcionamiento tendrán que pasar por inspecciones iniciales o periódicas, en función de las circunstancias del aparato o de si ya ha sufrido algún incidente.
Requisitos exigidos para los ascensores

La ley de los ascensores exige estos requisitos.
Estos son los requisitos que exige la nueva Ley de los ascensores:
• Ajuste de la nivelación. Evita accidentes por desnivel entre interior y exterior.
• Comunicación bidireccional en cabina para poder conectarse con el exterior.
• Protección contra movimientos incontrolados ascendentes y en reposo.
• Modernización del contrapeso.
• Sustitución de guías de madera o cilíndricas.
• Detección en puertas con cortinillas no sólo por haz puntual, para evitar atrapamientos por las puertas de cabina.
Coste de las reformas de los ascensores

Ley de los ascensores 2
Desde los 800 euros que cuesta una instalación sencilla de comunicación hasta los 30.000 euros que podría suponer la adaptación complicada del contrapeso.
Todo sobre el mantenimiento y los plazos de las reparaciones de los ascensores

Ley de los ascensores
Afectará, sobre todo, a los ascensores más antiguos. En España hay unos 400.000 con más de 30 años de funcionamiento.
Desde el 1 de julio, los ascensores que pasen revisión deberán cumplir los nuevos requisitos. En caso de detectarse anomalías, se deberán adecuar en el tiempo que se indique, que dependerá del tipo de arreglo. Si no se hace, los propietarios del ascensor se exponen a una multa que puede ser mayor que el precio de la reforma.