Ana Obregón hace una confesión sobre su vida sexual: "No creo que me vuelva a apetecer nunca"
Ana Obregón hablado con sinceridad de su escasa vida sexual y manda un mensaje a Terelu Campos

Ana Obregón ha hecho una de sus confesiones más íntimas a Sonsoles.
Después de la confesión de Terelu sobre su vida sexual, otra famosa ha caído como si de una ficha de ajedrez se tratara. Ana Obregón ha contado en 'Y ahora Sonsoles' un dato de su vida íntima que ha sorprendido a algunos, y es que hace años que no se acuesta con nadie.
Uno de los temas de las tertulias del corazón es la confesión de Terelu Campos, que reconoce que lleva 9 años sin acostarse con nadie. El plató de Sonsoles Ónega y sus colaboradores ardía, y es que todos debatían en si era mucho tiempo el que la hija de María Teresa Campos llevaba 'en reposo'.
Ana Obregón: la explicación de su escasa vida sexual

Una de las voces que salía a defenderla era Ana Obregón, que admitía que "ni me acuerdo" de la última vez que tuvo sexo con alguien. "¿Cómo se hacía?", ha bromeado, añadiendo que, de verdad, no recordaba el dato. Además, lanzaba un mensaje a la colaboradora de Telecinco: "Terelu, creo que estamos ahí, ahí".
"No tengo ganas", ha añadido ante la insistencia de sus compañeros, reconociendo que es un tema interesante a debatir en la mesa de 'Y ahora Sonsoles' "porque muchas mujeres pueden sentirse identificadas".

"Por el tema de mi hijo se me quitaron las ganas hasta de vivir. Telarañas, pocas. Bueno, muchísimas", ha dicho. Respecto a si lo descarta en un futuro, ha salido del paso diciendo que "a mí no me pica. No creo que me vuelva a apetecer nunca".
Ana Obregón confiesa que sí le gustaría volver a sentir afecto, pero en cuanto al sexo, "pues no, ¡qué pereza!", ha dicho, rotundamente. "Hacer el amor es bonito, la sexualidad es bonita, pero llega un momento en que lo que quieres es cariño, que te den paz, que no te resten...".
Eso sí, al final Ana Obregón se acababa viniendo arriba y le mandaba un mensaje a Terelu: "Vamos a ponernos las pilas las dos", ha dicho con mirada pícara.