Migraña: así puedes combatirla de manera eficaz
Los nuevos fármacos ya disponibles y los que están a punto de llegar dibujan un panorama esperanzador para las personas que sufren migraña

Es mucho más que un simple dolor de cabeza. Y la prueba es que la migraña es la primera causa de incapacidad en personas de entre 16 y 50 años, según la Sociedad Española de Neurología (SEN).
Supone una disminución de la calidad de vida en más del 50% de quienes la padecen, ya que va acompañada de síntomas como náuseas, vómitos, intolerancia a la luz o los sonidos, entre otros, lo que puede limitar de forma importante las actividades del que la sufre y afectar a su vida profesional.
El diagnóstico de la migraña es clave

Según datos de la SEN, la migraña afecta a más de cinco millones de españoles –el 80% mujeres entre los 20 y los 50 años–. Además de ser una enfermedad crónica que no tiene cura, ya que no se conoce la causa, el principal problema en la actualidad es que en España el diagnóstico puede tardar más de seis años. La razón es que sus síntomas se confunden con otros tipos de dolor de cabeza y los afectados, al creer que no tiene solución, simplemente optan por tomar algún fármaco que no necesite prescripción médica.
Los diferentes tipos de migraña

El infradiagnóstico o el hecho de automedicarse supone que muchos pacientes no reciben el tratamiento idóneo. Para dar con el adecuado hay que diferenciar entre migraña crónica o episódica, con aura o sin ella.
Migraña crónica o episódica. En la primera, las crisis suman 15 días o más al mes. La episódica puede ser poco frecuente (el dolor aparece hasta 9 días al mes) o muy frecuente (entre 10 y 14 días).
Migraña con aura y sin aura. Un 30% de las personas que sufren migraña tienen otros síntomas que afectan a diferentes sentidos, como la vista, el tacto (destellos luminosos, hormigueo) o incluso dificultad para articular palabras, que suelen preceder al dolor de cabeza y se conocen como aura.
Cómo abordar los episodios de migraña

Se trata de abordar los síntomas, por un lado, y por otro está la prevención con fármacos que logran disminuir tanto el número como la intensidad de las crisis.
Cuando es leve los síntomas se tratan con analgésicos y antiinflamatorios no esteroides (AINES), como ácido acetilsalicílico, ibuprofeno o naproxeno.
Si es crónica. Provoca de cuatro a seis veces más discapacidad que la migraña episódica y los pacientes suelen ofrecer peor respuesta a los tratamientos. En este caso, se recomienda la toma de triptanes, medicamentos específicos para la migraña, y antieméticos, que se usan principalmente para controlar las náuseas y los vómitos que pueden acompañarla.
Tratamiento preventivo para la migraña

El tratamiento preventivo para la migraña secpuede prescribir para reducir la intensidad de las crisis y la frecuencia (si son muy discapacitantes con auras prolongadas, si hay tres episodios o más al mes o en aquellos pacientes que necesitan 10 o más tomas de analgésicos al mes).
Puede hacerse con betabloqueantes, calcioantagonistas (para quienes rechazan los betabloqueantes) o antihipertensivos (para la migraña por hipertensión). También algunos neuromoduladores (antiepilépticos) han demostrado eficacia en el tratamiento preventivo de la migraña crónica con y sin aura.
El problema de estos tratamientos preventivos, según la SEN, es que un 70% de los pacientes los abandonan antes de los seis meses porque no notan mejoría o por sus efectos secundarios.
Los tratamientos más novedosos para tratar la migraña

Los nuevos fármacos ofrecen muchas ventajas frente a los tradicionales, como menos contraindicaciones o su fácil administración, y son más eficaces.
Toxina botulínica. Se emplea como método preventivo y sólo en los casos de migraña crónica. Se administra cada tres meses a través de inyecciones en la frente, cabeza y cuello, de forma que se paralizan los nervios que participan en la transmisión del dolor.

Anticuerpos monoclonales humanos. Son el primer tratamiento preventivo diseñado específicamente para la migraña. Su eficacia es superior a los tratamientos preventivos de los que se disponía hasta ahora y con una gran tolerabilidad. Funcionan en casi todos los pacientes, pero, de momento, sólo están financiados por la sanidad pública cuando el paciente presenta al menos ocho episodios de migraña al mes y no ha respondido a tres o más tratamientos preventivos al menos durante tres meses. Son fármacos que bloquean una proteína, la CGRP que se ha descubierto que se eleva en las personas con migraña. Se administran cada cuatro semanas de forma subcutánea y también se los puede inyectar el paciente en casa.

Gepantes y ditanes. Son similares a los anteriores, ya que los primeros también actúan sobre la CGRP. Ambos se toman por vía oral, lo que facilita su administración y son más seguros, ya que no tienen contraindicaciones para las personas con riesgo cardiovascular. Entre los gepantes, el atogepant (nombre genérico) ya está autorizado desde finales de octubre, aunque todavía no se está comercializando. La otra familia de fármacos orales para la migraña son los ditanes, como el lasmiditán, que mejoran la incapacidad asociada a la migraña y síntomas como la fotofobia, y además pueden evitar que esta dolencia se cronifique. En el caso del lasmiditán, ya está en el sistema de la Seguridad Social.
Alimentos que te protegen contra la migraña

La carencia de ciertas vitaminas y minerales puede favorecer la migraña, por lo que la dieta sería una gran aliada.
Huevos. Son fuente de vitamina D, cuyo déficit se relaciona con las migrañas y tiene un gran impacto negativo en los pacientes con dolor crónico por su acción en tejidos como el sistema nervioso central, según un artículo publicado en la Revista de la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor.
Semillas de girasol. Proporcionan coenzima Q10, un potente antioxidante que, en combinación con el magnesio que contienen, puede reducir las migrañas.
Acelgas. A pesar de que no son el alimento más rico en magnesio –cuyo efecto antiestrés ayuda a mitigar el dolor de cabeza–, son una excelente fuente de este mineral, ya que una ración al vapor son unos 200 gramos de acelgas, con lo que al final superan el aporte que se logra con la ración de cualquier otro alimento.
Pescado azul. Es fuente de vitamina D, muy importante para la salud en general y que puede influir en la frecuencia y la intensidad del dolor de cabeza.
Qué va bien y qué no si sufres migraña

Ejercicio para combatir la migraña
Tener hábitos saludables. Dormir suficiente, hacer ejercicio, no saltarse comidas o limitar la exposición a las pantallas puede ayudar a evitar una crisis.
No esperes a tomar la medicación. En cuanto empiezan los síntomas se debe iniciar el tratamiento para mayor efectividad.
Bebe suficiente agua. Evita el alcohol o el exceso de cafeína. Es importante beber agua, ya que la deshidratación puede desencadenar episodios de migraña.
Evita el exceso de sodio. La sal tiene muchos inconvenientes y, como está presente en muchos alimentos, además de la que añadimos al cocinar, es fácil pasarse, lo que puede provocar hipertensión y migrañas.
Lleva un diario de síntomas. Anotar, por ejemplo, la intensidad del dolor (leve, moderado, severo), si se acompaña de algún otro síntoma, si empeora con la menstruación... Todo lo que pueda dar pistas para poder tratar la migraña mejor o incluso prevenir las crisis.
Acude siempre al especialista. Desde la Sociedad Española de Neurología (SEN) aconsejan acudir a un experto cuando aparece un dolor de cabeza que no es habitual o se inicia bruscamente. Después, las visitas periódicas al neurólogo servirán para controlar la evolución de la enfermedad.