Maquillaje: crea tus propios cócteles de belleza
¿Has probado a añadir unas gotas de ilumunador a tu base para que todo tu cutis resplandezca? ¿Alguna vez has mezclado distintos tonos de labial para crear el que más te favorece?

Son algunos de los secretos del whisking, la técnica que combina ingredientes, suma beneficios y multiplica tu atractivo. Es el poder de la alquimia. ¡Pruébalo!
Base maquillaje + iluminador = curas antiedad

Este matrimonio enamora incluso a las más exigentes. Basta entrelazar dos dosificaciones de maquillaje y una de iluminador, ambos ingredientes en formato líquido y aplicar el cóctel sobre el rostro con la yema de los dedos o la brocha y... ¡magia! Tu piel resplandece. Es una fórmula ideal para un acabado jugoso sin renunciar a una alta cobertura. Es tal la luminosidad de este "whisking" que permite prescindir de los polvos iluminadores. Sus resultados son ideales tanto para un "look" de diario como para una ocasión especial al regalar al cutis un plus de juventud y vitalidad.
Rubor natural. Si optas por un iluminador en tonos rosados, la mezcla te permite dar rubor a tus mejillas con un toque más natural y fresco.
Base maquillaje + sérum = máxima naturalidad

¿Vas con prisa y necesitas optimizar cada gesto? Añade a tu base gotas de sérum.
Más belleza. El maquillaje se adhiere mejor, alargas su duración y tu piel lucirá los beneficios –más hidratación, firmeza, efecto «lifting», etc.– de ese concentrado de belleza.
Base maquillaje + hidratante = un plus de ligereza

Es una fórmula ideal para las fans del "maquillaje sin maquillaje". Consiste en extender la base unida previamente con tu hidratante habitual.
Gana naturalidad. Aligerarás el acabado del maquillaje si la base tiene demasiada cobertura y tendrás una especie de "BB Cream" a medida, que borra imperfecciones, uniformiza la piel a la vez que proporciona un natural efecto "cara lavada".
Base maquillaje + aceites = un dueto brillante

¿Quieres darle un aspecto más descansado a tu rostro? Nada como un acabado "dewy" o ligeramente húmedo. El secreto es tan simple como añadir dos gotas de aceite esencial de pomelo o de nerolí a tu base.
Cutis fresco. O si tienes un aceite vegetal a mano, como el de rosa mosqueta, camelia, almendras dulces, aguacate, etc., mezcla ambos productos y gana. ¡El frescor de tu "look" te encantará!
Corrector + contorno = di adiós a las ojeras

Si éstas son tu problema y el corrector se cuartea marcando arruguitas cuando intentas acabar con ellas, apúntate a esta receta. Basta batir una parte de corrector líquido –el ingrediente multifunción ideal– con dos partes de contorno de ojos. Extiende bajo los ojos a base a toquecitos.
Corrector + sombra = unas cejas perfectas

Unas gotas del mismo corrector, mezcladas en el dorso de la mano con una sombra de ojos marrón o negra mate, permiten crear un perfilador de cejas ideal para rellenar huecos y enmarcar la mirada. Aplícalo con un pincel plano.
Labial + labial = crea tu color y gana atractivo

¿Tu pintalabios no se ajusta a lo que deseas? Mezcla colores hasta obtener el "lipstick" que requieres.
Productos a medida. Si tienes a mano un labial negro, "cásalo" con tu carmín habitual. Tus labios ganan profundidad y tu "look" impacto. ¿Eres una enamorada de los pintalabios permanentes? Añádeles una capa de vaselina o de bálsamo. Evitarás que tu boca se agriete dándole un extra de cremosidad. Este mismo cóctel aporta también un toque de rubor a tus mejillas.
Sombras + "gloss" = ojos que enamoran

Y nada mejor para agrandar la mirada que el "efecto párpado mojado". Se logra combinando la sombra con un plus de "gloss", que da un brillo irresistible a tus ojos.
Magia en tu piel: el sérum como protagonista de tus fórmulas

El "whisking" aplicado a la cosmética requiere más ciencia que creatividad. ¿Te gustaría multiplicar los beneficios del sérum antes de maquillarte?
SÉRUM + HIDRATANTE. Éste es un tándem ideal. Añade unas gotas de sérum o "booster" a la hidratante y mezcla ambos en la mano antes de aplicarlos. Con esta práctica sumas los activos de ambos, ajustas el cosmético a las necesidades cutáneas de ese momento y resuelves más de un problema en el mismo gesto.
SÉRUM + SÉRUM. Unir dos sérums –antimanchas y antiedad, "lifting" y antiporos abiertos, efecto luminoso y reparador, etc.– en la mano y luego aplicarlos sobre el rostro proporciona un milagroso chute de energía a la piel. Éste es el gran secreto de las coreanas para un cutis de porcelana.