La bonita historia detrás de los pendientes de manzana de la reina Letizia
La reina Letizia sorprendió este fin de semana con unos pendientes hechos con manzana, pero... ¿conoces la historia detrás de este complemento?

La reina Letizia lució estos pendientes hechos con manzana.
Como cada año, la entrega de los premios Princesa de Asturias y los numerosos compromisos de la familia real en el Principado, concentrados en apenas dos días, nos dejan numerosas y curiosas anécdotas para el recuerdo.
Y este año, la historia más curiosa tiene forma de pendientes. Pero no se trata de unos pendientes cualquiera, sino de unos fabricados de manera artesanal con manzana que han conquistado a la reina Letizia.
Acompañada de su marido y sus hijas, la monarca se convirtió en la protagonista de su famosa visita anual al Pueblo Ejemplar en la que, cada año desde 1990, se premia a la localidad asturiana que destaque en "la defensa de sus más nobles valores, su entorno natural o ecológico, su patrimonio histórico, cultural o artístico, o en la realización de obras comunales u otras manifestaciones de solidaridad extraordinaria".
Uno de los regalos que se le conceden al pueblo premiado es una recompensa económica de 25.000 euros, pero sin duda, los habitantes de la comarca disfrutan mucho más el reconocimiento no-económico: la visita de la princesa de Asturias, acompañada del resto de su familia, para conocer de primera mano todas las bondades del pueblo elegido.
Y este año el galardón no ha recaído en uno, sino en tres pueblos del concejo de Villaviciosa: Arroes, Pion y Candanal, a los que acudieron la familia real al completo y conocieron en profundidad. En uno de ellos, concretamente en Arroes, fue donde se produjo el "flechazo" entre la reina Letizia y una joya artesanal que no se quitó en todo el día.
¡Te lo contamos!
Así fue la llegada de la reina Letizia a Arroes (Villaviciosa)

Un día después de la entrega los galardones Princesa de Asturias, donde la familia real compartió protagonismo con Meryl Streep, una de las premiadas, los Borbón Ortiz pusieron rumbo al Pueblo Ejemplar.
Tenían por delante una larga visita a los municipios de Arroes, Pion y Candanal, donde todos ellos se dieron un baño de multitudes. Especialmente la reina Letizia, que fue una de las más aclamadas.
La monarca hizo el tradicional "paseíllo" por las calles, saludando a los vecinos de forma amable y muy sonriente. Letizia lucía un look de lo más sencillo e informal, compuesto por un pantalón negro, unas cómodas botas militares y un jersey en tonos verdes y morados de estampado tie-dye, ¡pura tendencia!
Coronando su estilismo, la reina llevaba unos pendientes de oro rosa y diamantes con forma de triple aro, una de sus joyas favoritas que ha lucido en más de una ocasión. Eso sí, quién iba a decirle a primera hora de la mañana que este lujoso complemento, que firma una de sus joyerías preferidas, no duraría mucho tiempo puesto en sus orejas...
Letizia, una asturiana más en el día del Pueblo Ejemplar

familia real pueblo ejemplar
Felipe, Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía pasaron un divertido (y soleado) día del Pueblo Ejemplar, en el que la heredera destapó una placa conmemorativa de la jornada y pronunció un discurso, que ya se ha hecho viral, en el que decía que tenía que aprender a escanciar la sidra.
La familia quedó encantada con todas las actividades, y así lo hizo saber el rey Felipe VI con sus palabras al final del día: "Os damos de nuevo las gracias. Por vuestro afecto, por vuestro ejemplo, por vuestra contagiosa alegría, y por vuestra generosidad, que nunca los olvidaremos", dijo.
Pero, en un momento del ajetreado día, cuando estaban visitando un mercado de artesanía y gastronomía popular de la zona, hubo algo que llamó la atención de la reina: unos pendientes fabricados con manzana. Concretamente, con lo que sobra de la fruta tras la fabricación de la sidra. ¡Y no dudó en comprárselos y ponérselos en ese mismo momento!

Dicho y hecho: lo de los pendientes hechos con manzana y la reina Letizia fue amor a primera vista. En cuanto se los compró, ya no se los quitó.
Y así la vimos, con ellos puestos mientras hablaba animadamente con su hija, la princesa Leonor. "No suelo hacer esto", dijo Letizia, divertida, en el momento en que se quitaba los pendientes que traía esa mañana y los cambiaba por estas ya famosas piezas de artesanía.
Dicen que eligió ese par en concreto, de todos los que estaban a la venta en el mercadillo porque eran los que mejor le combinaban con su estilismo, y la verdad es que viéndolos ¡fue todo un acierto!
Se trata de un par de pendientes fabricados con los restos de manzana que quedan tras elaborar la sidra: en ellos hay dibujados una manzana mordida en uno, y una botella de sidra en el otro. Sin duda, un bonito souvenir de un día que fue inolvidable para toda la familia.
Los pendientes de manzana de Letizia, a la venta por 18 euros

La casualidad quiso que el propio Ayuntamiento de Arroes hubiese organizado un paquete muy especial de regalos para la familia real, entre los que se incluían complementos de la firma de artesanía Mondo Manzana para la reina, la princesa y la infanta, además de, entre otras cosas, una camiseta del equipo de fútbol local para Sofía.
Pero la propia Letizia se adelantó a la entrega de este recuerdo queriendo comprarse ella misma los pendientes. Así lo reveló Patricia Escobar, creadora de la firma, para el diario asturiano La Nueva España: "A nosotros nos había encargado el Ayuntamiento unas piezas para entregar como regalo institucional. Hice un collar y varios pendientes, tanto para ella como para la princesa Leonor y la infanta Sofía. Cuando Letizia nos vio en el mercado le gustó la colección y quiso comprarse unos pendientes. Quedaron encantados, les gustó muchísimo", revela la diseñadora.
La creadora de los pendientes de manzana de la reina Letizia también ha hablado con Vanitatis, y les ha desvelado que "Al pasar la familia real por mi puesto se quedaron muy sorprendidos de que de un residuo como la magaya saquemos esto. Y mientras el Rey preguntaba acerca del proceso, la Reina me dijo que quería unos pendientes. Primero se probó unos en un azul turquesa, y se estuvo mirando al espejo, pero luego, al ver los verdes, pensó que le quedaban mejor con el jersey que llevaba puesto".
Y es que la magaya es un material inusual en la joyería, por su naturaleza: "Empecé a experimentar con el material, pero al ser orgánico pronto se corrompía, por lo que tuve que encontrar la manera para que durase en el tiempo. Es una fórmula secreta que yo misma creé", afirma la diseñadora, que, como podemos ver en la imagen, ya ha indicado en su página web (donde los pendientes de manzana de la reina Letizia se pueden adquirir por apenas 18 euros) que fue el modelo que le compró la mismísima reina.