Chantaje a Juan Carlos: así fotografió Ángel Cristo Jr. A su madre y al rey
Ángel, el hijo de la vedette, asegura que fue él, con sólo 12 años, quien hizo las fotos y grabó los vídeos íntimos con los que la artista chantajeó al Rey emérito

Ángel Cristo Jr tomó fotos del rey Juan Carlos
Le han pagado la que dicen que es una de las exclusivas más suculentas de los últimos años, pero Telecinco ha obtenido un material de impacto. En la segunda de las tres entrevistas de Ángel Cristo Rey al programa ‘¡De viernes!’, el hijo de la vedette murciana y el fallecido domador abordó un tema espinoso y con mucho morbo: cómo y quién hizo las fotos, vídeos y audios con los que Bárbara Rey chantajeó al entonces Rey de España.
Contra lo que podía pensarse, no fue un asunto de profesionales, ni de espías: Ángel Jr., que tenía entonces sólo 12 años, fue quien registró un material con el que, según explicó, se hicieron "dos chantajes y tres intentonas". Ésta es la cronología de lo que sucedió.
3.500 millones de pesetas por un material comprometedor

Bárbara Rey joven
Tras divorciarse en 1990, Bárbara Rey quiso retomar la relación que había tenido con Juan Carlos de Borbón a principios de los 80 y que acabó cuando ella se casó. El Rey no estaba mucho por la labor, porque estaba ya con la mallorquina Marta Gayá, pero accedió a que se vieran en el chalet de Aravaca (Madrid) que el CESID había alquilado –y controlaba– para sus encuentros.
Sin embargo, Bárbara Rey insistía en que tuvieran una cita en su casa, como en los viejos tiempos. No era un ataque de romanticismo, sino la pieza fundamental de un plan: de ese encuentro, que acabaría en la cama, iba a conseguir material gráfico altamente sensible, una verdadera inversión de futuro.
El tema era tan delicado que no podía hacerlo cualquiera. Desechó a un par de personas de confianza, hasta decidir que el fotógrafo sería su propio hijo. Con 12 años y convencido por su madre de que con eso ella volvería a trabajar, Ángel, según asegura él mismo, accedió. Hizo prácticas con una Canon con teleobjetivo de 400 milímetros y aprendió a revelar.

Chalet de Aravaca.
Así llegó el 22 de junio de 1994. Ese día, escondido tras el seto del chalet que la actriz tiene en Boadilla del Monte (Madrid), el niño hizo todas las fotos que pudo de ellos. "En el porche, en el jardín, en actitud romántica. No es fácil ver a tu madre con otro hombre, pero quería ayudarla. Yo tenía mucho miedo de que el Rey pudiera oír el ruido del obturador", contó Cristo en el programa. Captadas las imágenes, se escabulló por el chalet de su vecina, Jenny Llada.
Lo que sucedió en la habitación, donde Bárbara Rey hizo instalar una cámara –había otra oculta en el comedor en un bote de lápices con agujero– iba directamente a un aparato de VHS que Ángel aprendió también a utilizar "y que enseñé a usar a mi madre. Las imágenes de la época eran malas, pero se veía perfectamente lo que pasaba en la cama".
Un negociador sin credibilidad

Cintas de Bárbara Rey.
Ya con el material revelado, llegó el primer intento de chantaje. El hermano de Hortensia, madrina de Ángel Jr., llamó a Casa Real pidiendo 3.000 millones de pesetas (al parecer, Bárbara Rey quería 2.500) a cambio de no sacar a la luz el material. Hombre zafio y sin experiencia en esas lides, no le dieron credibilidad, así que la actriz urdió otro plan: sabiendo que su teléfono estaba pinchado, simuló que el chantajeador la amenazaba a ella.
La treta funcionó, pero la Casa Real vio claro que ella era la verdadera chantajista. Negociaron destruir el material y, a cambio, ella "recibió entre 25 y 30 millones de pesetas en billetes de 10.000 en una bolsa de deporte" y la contrataron para un programa de TVE.

Bárbara, de la que dicen que le gustaba grabar a todo el mundo, hizo instalar dos cámaras ocultas en su casa.
En 1996, dos años después y otra vez sin trabajo (algunos dicen que porque doña Sofía se quejó de ver a la amante de su marido en la tele), el dinero se había esfumado en una vida de lujo, internados para los niños y apuestas en los casinos, así que Bárbara Rey volvió a las andadas porque había hecho copias de seguridad de fotos, vídeos y casetes.

Comedor de casa de Bárbara Rey
Según explicó Ángel, en el segundo intento el intermediario fue un padre de su escuela, pero, en realidad, aquel tipo quería todo el dinero para él y, de paso, hundirla a ella, así que el "negocio" no prosperó.
Dos extraños robos y una nueva negociación

Ángel con su madre y su hermana hace años. Ahora están peleadísimos.
En 1997, tras dos extraños robos en su chalet, en uno de los cuales contó que "se llevaron las mejores fotos y dejaron las menos comprometidas, lo que no se entiende" y que Bárbara Rey denunció insinuando que querían quitarla de en medio, la artista contactó con el periodista Santi Arriazu.
"Tenía las herramientas necesarias para negociar, el conocimiento y la mala hostia para llegar a un acuerdo exitoso", ha dicho Ángel quien, antes de que se consumara el segundo chantaje, volvió a aparecer en escena, para recuperar las copias de seguridad que Bárbara Rey había escondido en lugar seguro: en el relleno del sillón donde su padre se sentaba cada día a ver la tele en su casa de Totana.
El chaval, aún menor, y el hijo de Arriazu, Hugo, fueron hasta allí en coche (según el hijo del periodista, en un vehículo grande por si alguien intentaba embestirlos) para volver con el material. En esa segunda negociación, se pagaron 100 millones de pesetas en metálico y un contrato de cinco años en Canal 9 de un programa de cocina por el que percibía entre 50.000 y 70.000 euros al mes.
Las cintas y las fotos que se entregaron se quemaron en la barbacoa de la casa de Arriazu porque el material que llevaron los agentes para destruirlo no funcionó. Según Ángel, él ayudó a su madre a sacar parte del dinero para ingresarlo en una cuenta secreta en Luxemburgo y pasó también por la frontera nuevas copias de vídeos escondidas bajo carátulas de películas de Disney.
Corinna podría tener en su poder algunas de las fotos

Ángel mirando algunas de las comprometedoras fotos.
Porque, a día de hoy, según explicó Hugo Arriazu en ‘¡De viernes!’, esas cintas de vídeo, casetes y fotos siguen en circulación. "Las hay dentro y fuera de España, pero no sé en manos de quién", contó. Al parecer, Bárbara Rey le hizo llegar material a Maika Vergara, según contó la hija de la periodista, y Enrique del Pozo desveló que la propia Corinna Larsen tendría muchas fotos. "Ella quería protegerse y no le resultó complicado hacerse con parte de ese material", explicó.