Carlos Goyanes: así está su familia tras la trágica pérdida
El empresario y marido de Cari Lapique falleció a los 79 años en su casa de Marbella

Carlos Goyanes.
El 7 de agosto la vida de Carlos Goyanes se apagó de forma inesperada mientras dormía en su casa de Marbella, donde veraneaba con los suyos. El empresario, que vivía alejado de los medios y volcado en su familia, tenía 79 años y había sido operado del corazón en el 2023.
Casado con Cari Lapique durante casi cinco décadas, en septiembre habrían celebrado 49 años de matrimonio. El tanatorio de San Pedro de Alcántara fue un continuo ir y venir de amigos y familiares que se unieron para despedir a un referente y el pilar fundamental de la familia.
Primer marido de Marisol

Se casó con Marisol, en 1969, pero el matrimonio duró sólo 3 años.
Carlos era hijo de Manuel Goyanes, el productor cinematográfico que descubrió a la "niña prodigio", Marisol. Por ello no es de extrañar que aquellos críos que eran como hermanos, al crecer, acabaran enamorándose y al poco tiempo se casaran, porque ella se lo pidió, aunque en 1972 se separaron.
Siguiendo los pasos de su padre, Carlos fue productor musical, primero, y empresario inmobiliario después.
Cari Lapique, el amor de su vida

Cari Lapique y su hija Carla
Apuesto como era, sus aires de seductor conquistaron a Cari Lapique, de origen aristocrático, con la que se casó en 1975, y cuya boda amadrinó Carmen Polo de Franco. Tras muchos sacrificios llegaron sus dos hijas, Caritina y Carla, que continuaron llenando de amor la familia que empezaba a crecer.

Coronoa de flores de parte de sus amigos.
Pero su vida se enturbió cuando en 1990 encarcelaron al empresario durante cinco meses como presunto implicado en un caso de narcotráfico, aunque al final no fue juzgado por falta de pruebas.

Su otra hija, Caritina, con su hijo Pedro, desolados, despidieron a Carlos al abrigo de numerosos amigos.
Poco a poco, Carlos se alejó de los medios, pues prefería pasar todo el tiempo posible con las mujeres de su vida, Cari, su gran amor, y sus dos hijas, y con sus cinco nietos: Pedro, Cari, Carlos, Santi y Beltrán, que se habían convertido en su debilidad.