Isabel Pantoja rompe definitivamente con su amiga Mariló, no habrá reconciliación
La tonadillera ha tomado una firme decisión respecto a su relación con Mariló de la Rubia

Isabel Pantoja se ha distanciado de su íntima amiga, Mariló de la Rubia.
Isabel Pantoja está viviendo un gran momento profesional, como muestra en sus redes sociales. La tonadillera ha reconectado con su público y sus conciertos son un éxito total.
Pero en el ámbito personal, las cosas no van tan bien. Isabel ha sufrido un duro revés con su amiga íntima Mariló de la Rubia. La cantante ha decidido cortar definitivamente los pocos lazos que aún las unían.
Antonio Rossi, en el programa ‘Vamos a ver’, ha revelado más detalles sobre esta ruptura. Hace unas semanas, nos enteramos de que Mariló de la Rubia decidió terminar su relación personal con Isabel Pantoja.

Antonio Rossi en 'Vamos a ver' hablando de la decisión de Isabel Pantoja.
"Mariló y su familia han decidido romper cualquier vínculo con Isabel y su hermano. No volveremos a verla en ningún concierto de la tonadillera y, a partir de ahora, solo mantendrá relación con ella 'por razones humanitarias' y porque es 'buena persona'", declaró Antonio Rossi al anunciar la separación de las amigas.
Por su parte, Isabel Pantoja ha roto “definitivamente” su relación con Mariló. “Hoy podemos confirmar que la relación está rota. Esta ha sido la respuesta de la propia Isabel. La semana pasada, ella misma se encargó de ponerse en contacto con todo su cuadro médico y comenzar a gestionar personalmente todos los asuntos relativos a su salud”, comentó el colaborador de ‘Vamos a ver’.
Isabel Pantoja toma las riendas de su salud

Mariló llevaba los temas médicos de Isabel Pantoja desde Córdoba, donde tiene su clínica. Ahora, parece que Isabel ha tomado una decisión firme: “Un cambio de todo el cuadro médico. Se trasladará a Madrid y, como respuesta definitiva, demostrarle a Mariló que no la necesita para nada”.
Esta información deja claro que la reconciliación entre Mariló de la Rubia e Isabel Pantoja no se producirá, al menos a corto plazo. La decisión de Isabel es definitiva, como demuestra el hecho de que incluso ha encendido su teléfono, tras “un año y medio” apagado, para tratar personalmente sus asuntos médicos.