Neumonía: todo lo que puedes hacer para prevenirla
Cada día, casi 500 personas son hospitalizadas en España por neumonía, una enfermedad que afecta especialmente a los mayores de 65 años, niños pequeños y personas con patologías crónicas. Adoptar ciertas medidas puede ayudar a prevenirla

La detección precoz de una neumonía es vital para evitar complicaciones.
La neumonía puede estar causada por bacterias como el neumococo, virus como el de la gripe, el rinovirus o el SARS-CoV-2 (coronavirus), hongos o incluso por la exposición a agentes químicos.
Aunque cualquier persona puede padecerla, hay grupos de riesgo más vulnerables, como los menores de cinco años, los mayores de 65 años y aquellos con enfermedades crónicas como asma, EPOC, diabetes o insuficiencia renal.
También afecta con mayor facilidad a personas con el sistema inmunitario debilitado debido a tratamientos con inmunosupresores, VIH o quimioterapia. Es crucial actuar con rapidez, ya que el 41% de las neumonías requieren hospitalización y, en las personas mayores, puede aumentar el riesgo de accidentes cardiovasculares.
¿Cómo prevenir la neumonía?
La prevención de la neumonía pasa por diferentes estrategias, desde la vacunación hasta hábitos saludables.
Mantener un sistema inmunológico fuerte y reducir la exposición a patógenos es clave para evitar esta enfermedad respiratoria.
Vacunas protectoras contra la neumonía

Las vacunas contra la gripe, el neumococo, el coronavirus y el virus respiratorio sincitial en mayores de 65 años, adultos con enfermedades crónicas y fumadores activos constituyen una de las medidas preventivas más eficaces contra la neumonía.
Existen varias vacunas que protegen contra los agentes infecciosos que la causan.
Vacuna antineumocócica
El neumococo (Streptococcus pneumoniae) es el responsable de casi el 30% de las neumonías en adultos en España.
La vacuna antineumocócica ayuda a inhibir la acción de esta bacteria, que tiene 98 variantes. Hay dos tipos principales de vacunas: la PCV13 protege contra 13 variantes y la PPSV23 contra 23 variantes.
Se recomienda a mayores de 65 años, adultos con enfermedades crónicas y fumadores activos.
Vacuna contra la gripe
El virus de la gripe (influenza) puede provocar neumonía, por lo que vacunarse cada año contra la gripe es especialmente importante para personas mayores de 65 años, enfermos crónicos o quienes están en contacto con grupos de riesgo.
Vacuna contra el COVID-19
La vacunación contra la COVID-19 reduce significativamente el riesgo de desarrollar formas graves de esta enfermedad, incluidas las neumonías.
Vacuna contra el virus respiratorio sincitial (VRS)
El VRS es una de las principales causas de bronquiolitis y neumonía en menores de un año. La nueva vacuna contra este virus ayuda a proteger a los bebés frente a estas enfermedades.
Medidas para evitar el contagio

Lavarse las manos durante 20 segundos ayuda a eliminar microbios que pueden vehicular esta enfermedad respiratoria.
Además de la vacunación, existen hábitos diarios que pueden reducir el riesgo de contraer neumonía.
Lavarse las manos correctamente
El 80% de los microbios se transmite por las manos, por lo que es fundamental lavarlas varias veces al día, especialmente antes de comer, después de tocar superficies comunes, al estar en contacto con personas enfermas o tras toser y estornudar.
Para que sea eficaz, el lavado debe durar al menos 20 segundos con agua y jabón, aunque también se puede usar gel desinfectante con un 60% de alcohol.
Ventilar los espacios cerrados
Airear las habitaciones cada día ayuda a reducir la concentración de microbios en el aire, disminuyendo así las probabilidades de sufrir infecciones respiratorias.
Uso de mascarilla en lugares concurridos
Si eres una persona de riesgo o frecuentas espacios cerrados con mucha gente, como trenes o aviones, el uso de mascarilla puede ser una barrera efectiva contra virus y bacterias.

El uso de la mascarilla en los lugares más concurridos ayuda a protegerse de virus y bacterias.
Uso de pañuelos desechables
Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar con pañuelos desechables reduce el riesgo de contagiar a otros.
Limpieza de superficies
Los pomos de puertas, barandillas o teclados pueden albergar microorganismos que facilitan la transmisión de la neumonía. Limpiar regularmente estas superficies disminuye el riesgo de infección.
Higiene bucodental
Las bacterias que causan infecciones gingivales pueden pasar al pulmón y provocar neumonía. Visitar al dentista al menos una vez al año para una limpieza profesional ayuda a prevenirla.
Mantener los pulmones en forma
Adoptar un estilo de vida saludable es clave para fortalecer los pulmones y prevenir enfermedades respiratorias.
Dejar de fumar
Los fumadores tienen entre dos y tres veces más probabilidades de desarrollar neumonía por neumococo. Además, los niños menores de cinco años expuestos al humo del tabaco tienen el doble de riesgo de padecerla.
Reducir el consumo de alcohol
El exceso de alcohol debilita el sistema inmunológico y multiplica por cuatro las posibilidades de desarrollar neumonía.
Seguir una dieta equilibrada

Una alimentación en la que abunden las frutas, las verduras, las legumbres y los pescados azules tiene un efecto protector.
Consumir alimentos ricos en vitamina C (naranjas, pimientos), selenio (nueces de Brasil, sardinas) y zinc (lentejas, mejillones) ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. También es recomendable el consumo de omega-3 (salmón, caballa, nueces), que protege el tejido pulmonar.
Hacer ejercicio
Realizar actividad física moderada, como caminar, nadar o practicar yoga, mejora la función pulmonar y fortalece las defensas del organismo.
Evitar la contaminación
Respirar aire contaminado inflama las vías respiratorias y reduce la capacidad defensiva de los pulmones. Se recomienda usar purificadores de aire y optar por calles con menos tráfico.
Mantenerse hidratado
Las mucosas respiratorias necesitan estar húmedas para protegerse de virus y bacterias. Beber dos litros de agua al día e incorporar infusiones calientes ayuda a mantenerlas en buen estado.
Verdadero o falso sobre la neumonía
¿La neumonía solo afecta a los mayores de 65 años?
Aunque la mayor incidencia se registra en personas mayores, también puede afectar a jóvenes y es una de las principales causas de mortalidad infantil.
¿Se puede tener neumonía más de una vez?
Es frecuente en personas con EPOC, asma, diabetes u otras enfermedades crónicas.
¿Los antibióticos son el tratamiento más efectivo?
Depende. Si la neumonía es bacteriana, los antibióticos son efectivos. Sin embargo, si el origen es vírico o fúngico, los antibióticos no suelen estar indicados.
¿La lactancia materna protege contra la neumonía?
La leche materna refuerza el sistema inmunológico del bebé y reduce el riesgo de infecciones respiratorias.
¿Cómo tratar la neumonía?
La detección temprana es clave. Si se presentan síntomas como fiebre alta, tos productiva, dolor al respirar y dificultad para respirar, es fundamental acudir al médico. El tratamiento varía según la causa y puede incluir antibióticos, oxígeno y broncodilatadores.