Carlos III: su reacción al ser besado por una espontánea
Los reyes de Inglaterra se encuentran de visita oficial en las Islas del Canal, donde han visitado Guernsey y se han llevado una inesperada sorpresa

Carlos III y Camilla
Carlos de Inglaterra y la Reina Camilla han vivido un momento más que inesperado durante su segundo día de visita oficial a las Islas del Canal, un enclave británico en el Canal de la Mancha.
El día comenzó con la llegada de los monarcas al edificio de los Estados de Deliberación, donde el rey, en un gesto de agradecimiento, saludó a la multitud congregada a plena sol en el paseo marítimo de St Peter's Port.

Carlos de Inglaterra en su visita oficial a las Islas Canal.
Entre los numerosos asistentes, en primera fila se encontraba Kathleen Moriarty, una residente local de 91 años, que esperaba la oportunidad de poder ver de cerca a la pareja real.
Aprovechando la ocasión, cuando Carlos III extendió su mano para saludarla, Moriarty respondió sin pensarlo con un beso en la mejilla. Un gesto tan inesperado como espontáneo, que se viralizó rápidamente en las redes sociales.

Una mujer besó al Rey en la mejilla cuando le estaba saludando.
Tras ello, con una sonrisa en la cara, la mujer explicó que nunca había besado a un rey y que esta era una oportunidad única en la vida, especialmente a sus más de noventa años. Un momento de espontaneidad que destacó en un día lleno de protocolo y ceremonias oficiales.
Por su parte, Carlos de Inglaterra se mostró indiferente, aunque algo sorprendido. El monarca prefirió no darle importancia a lo que acababa de ocurrir y continuó saludando al resto de residentes.
Una visita llena de incidentes

La mujer se mostró feliz y orgullosa tras el beso.
Tras el incidente de seguridad del primer día de visita a las islas, por el que la pareja tuvo que ser evacuada de urgencias al hotel Pomme D'or, hoy la Reina Camilla ha aparecido con un vendaje en su tobillo derecho, resultado de un leve esguince sufrido el día anterior.
Aun así, con un paraguas como apoyo, Camilla mostró su determinación al caminar junto a Carlos III hacia el Parlamento, continuando su agenda con mucho estilo.