“Por el culo la reconocerás”: la broma que unió a Guillermo y Kate Middleton
Mientras debaten acerca de si su hijo George irá a Eton o a Marlborough College, donde estudió la princesa, he descubierto una novatada de dudoso gusto protagonizada por la mismísima esposa del heredero

Kate y Guillermo
Aunque faltan tres años para que el primogénito de los príncipes de Gales tenga que cambiar de colegio, sus padres ya le están dando vueltas al centro que elegirán. Y si Guillermo quiere que George vaya, como él, a Eton, Kate prefiere el Marlborough College, en St. Andrews, donde estudió y coincidió en el 2001 con el príncipe, con el que compartió universidad, novatadas y carrera, y acabó enamorándose de él.
Digo lo de las novatadas –y me permito hacer un paréntesis antes de pasar a hablar de Eton– porque en los colegios mayores de St. Andrews, como ocurre en los de la Ciudad Universitaria de Madrid, zona en la que yo vivo, estos ritos de iniciación están a la orden del día. Y como Kate era una joven divertida, participaba muy activamente en estas bromas, muchas veces de dudoso gusto y hasta crueles.
Una de ellas consistía en que varias alumnas mostraran el culo, sí, el culo que no la cara, de una manera natural y desinhibida, desde la ventana de la habitación del colegio mayor, que estaba frente al de los chicos, en el que residía Guillermo. ¿El motivo? Muy simple. Que estos averiguaran a quién pertenecía cada trasero. Algo así como "por el culo la reconocerás". La pregunta es obligada: ¿reconoció Guillermo a Kate por su culo? Dicen que nunca se equivocó.
En Eton, los nuevos alumnos eran criados de los veteranos

George, que tiene que cambiar de colegio y podría acabar en Eton, como su padre (arriba, cuando era etoniano).
En Eton, donde probablemente acabará yendo George, también ha habido novatadas a lo largo de su historia. No fue hasta 1980 que las autoridades de este prestigioso centro decidieron abolir la práctica del "fagging" (de "fag", "esclavo", "siervo"), que obligaba a los estudiantes recién ingresados a ejercer de criados de los veteranos y a soportar sus novatadas y vejaciones. En Eton estudiaron el actual príncipe de Gales y su hermano, Harry, y a lo largo de más de cinco siglos (fue fundado en 1440 por el rey Enrique VI) se convirtió en una fábrica de banqueros, arzobispos, figuras del mundo del arte y políticos.
Un colegio para las élites del país

La institución etoniana ha tenido ilustrísimos alumnos, entre ellos 19 primeros ministros británicos.
Por sus aulas han pasado 19 primeros ministros, entre ellos David Cameron y Boris Johnson; miembros de familias ilustres como los Goldsmith, los Rothschild, los Vanderbilt y los Astor; el rey Rama VII de Tailandia, Leopoldo III de Bélgica, el Aga Khan III o Nicolás de Rumanía; escritores de la talla de George Orwell (no fue un buen estudiante y escribió que allí no había aprendido gran cosa) e Ian Fleming, el padre de James Bond; actores, como Hugh Laurie, más conocido como el doctor House, y Eddie Redmayne, que tuvo de compañero de curso a Guillermo.
También fue a Eton el primer amante que tuvo la reina consorte Camilla. Según Gyles Brandreth, autor del libro ‘Charles & Camilla: Portrait of a Love Affair’, a los 18 años y tras su debut en sociedad, Camilla perdió su virginidad con Kevin Burke, un exalumno del colegio, porque, imbuida por los revolucionarios años 60, le apeteció.

Durante siglos, Eton ha representado el elitismo por el elitismo. Y eso que fue fundado para proporcionar educación gratuita a 70 niños pobres. Luego, sus aulas se llenaron de aristócratas y así hasta nuestro días.
Al principio, la vida en esta institución era espartana, los estudiantes tenían que levantarse a las 5 de la mañana y toda la formación era en latín. Y siguió así hasta el reinado de Jorge III en el siglo XVIII, que fue quien modernizó la escuela al visitarla a menudo desde el vecino castillo de Windsor.
Cuenta la leyenda que el clásico uniforme de sus estudiantes, que básicamente se compone de frac, chaleco, pantalones negros a rayas, camisa blanca y pajarita, viene del día en el que este rey falleció, porque así se vistieron, para honrarlo, todos los alumnos.

Ahora, para ingresar a Eton ya no priman los títulos y el dinero, sino la preparación de quienes intentan llegar y, aunque los futuros alumnos sean de familias modestas, les ofrecen becas, siempre y cuando sean estudiantes brillantes. Por supuesto, el dinero también es algo que se tiene en cuenta, no hay que olvidar que la propia matrícula marca un poco las normas del colegio. No todo el mundo puede gastarse 53.000 euros anuales en una escuela. De las mil solicitudes que reciben anualmente, se aceptan apenas 250, después de que los candidatos superen un examen y varias entrevistas.
Quién sabe si entre ellos estará, en el 2026, el príncipe George.