El príncipe Guillermo y su hermano Harry se distancian aún más por culpa de su padre, Carlos III
El rey nombró a su primogénito coronel en jefe del cuerpo aéreo del Ejército, cargo que, antes del Megxit, estaba destinado a su hijo menor

Carlos III en el acto oficial de hace poco, con Guillermo.
La agenda del soberano del Reino Unido, Carlos III, que está siguiendo un tratamiento contra el cáncer, ha estado repleta de eventos estas últimas semanas. El mensaje es claro. A pesar de su enfermedad, la monarquía sigue funcionando, su maquinaria está perfectamente engrasada para afrontar cualquier situación y Carlos III, cada día que pasa, está mejor.
Lo que a buen seguro no está tan bien es la relación con su hijo pequeño, el príncipe Harry. Estos días, el soberano británico tenía programada una cita oficial de gran relevancia: su primer acto público con Guillermo, príncipe de Gales, desde el 2022.

En el 2010, Carlos le impuso a Harry la insignia que le acreditaba como piloto del Ejército.
Y, para esta reaparición tan señalada, eligió un acto que, inevitablemente, habrá molestado al duque de Sussex. El día 13, en el centro de aviación de Middle Wallop, en el condado de Hampshire, el rey transfirió a su primogénito el cargo de coronel en jefe del cuerpo aéreo del Ejército, un rol que, originariamente, estaba destinado al menor de sus hijos.
No hay que olvidar que el cuerpo aéreo del Ejército es la unidad a la que Harry se siente más unido personal y emocionalmente después de haber servido en ella, como comandante y copiloto, durante su misión militar en Afganistán en el 2012.
Por eso la prensa británica califica este nombramiento como un ‘nuevo golpe’ para el duque, que en el 2020 dejó de ser miembro activo de la monarquía e inició un proceso, que, de momento parece irreversible, de alejamiento de su familia, con la que apenas tiene contacto.
Su padre Carlos III le ofreció una residencia real

El príncipe Harry.
En este mismo acto oficial, Carlos del Reino Unido habló por primera vez de cómo le está afectando el tratamiento que sigue y reveló que, entre otros efectos del mismo, ha perdido el sentido del gusto. Por otro lado, también estos días ha tenido lugar el último desencuentro entre Harry, que viajó a Londres con motivo del décimo aniversario de los Juegos Invictus, y su padre. Deseoso de reunirse con su progenitor para ver cómo está y, probablemente, tratar de limar asperezas, se topó con la negativa del rey, que aseguró estar muy ocupado y no tener ni un hueco en su agenda para ese encuentro.
Lo único que Carlos le propuso fue que, durante su estancia en la capital británica, se alojase en alguna residencia real. Harry, quien, como es bien sabido, tras irse a vivir a California con Meghan perdió su propiedad de Frogmore Cottage, rechazó esa invitación y prefirió irse a un hotel.
Medios británicos han publicado que la duquesa de Sussex también estuvo en Londres, aunque sólo en el aeropuerto de Heathrow, donde se reunió con su marido en la sala VIP –llamada Windsor– para, desde allí, volar a Nigeria, donde realizaron una visita de tres días. En el país africano fueron recibidos con tanto cariño y tuvieron que cumplir con tantos compromisos, que Harry pudo olvidar el desplante de su padre.
Entre otras cosas, los duques de Sussex asistieron juntos a una cumbre de salud mental y, mientras Meghan, que explicó que tras hacerse un test supo que tenía un 43% de sangre nigeriana, fue anfitriona de un evento de liderazgo femenino, su marido visitó un centro de rehabilitación y recuperación de víctimas de violencia en zonas de conflicto.
Problemas con la Fundación Archewell

Meghan y Harry han estado tres días en el país, con una agenda solidaria que incluía una cumbre de salud mental.
A su regreso a EEUU, los duques se llevaron un susto cuando vieron publicada la noticia de que su fundación, Archewell, era ‘morosa’. Los portavoces de Harry y Meghan aclararon que había sido un problema administrativo, ya que realizaron correctamente el pago que les correspondía, pero que el dinero no llegó a tiempo. Días después, la fundación fue eliminada de la lista de morosos.
El primer retrato oficial de Carlos III

Retrato oficial Carlos III
La obra, del artista Jonathan Yeo, mide 2,5 por 2 metros y nos presenta a Carlos, con el uniforme de la Guardia de Gales, en tonos rojos y con una mariposa sobre su hombro derecho. Yeo comenzó a pintarlo antes de que fuera rey, en el 2021, y lo acabó el año pasado.