El príncipe Harry llega a los 40 más rico que nunca, pero abandonado por todos
El príncipe ha heredado 24 millones de euros de su bisabuela, mientras está sumido en un mar de dudas en California y se plantea regresar a su vida de "royal"

El príncipe Harry.
Para el príncipe Enrique llegar a los 40 ha tenido premio. Al menos económicamente hablando, ya que, coincidiendo con su aniversario, el 15 de septiembre, su cuenta bancaria ha sumado 24 millones de euros gracias a la jugosa herencia que le dejó su bisabuela, Elizabeth Bowes Lyon, la reina madre, que falleció a los 102 años en el 2002.
La madre de Isabel II sentía debilidad por el príncipe y le preocupaba que, al ser el segundo hijo de Carlos pudiera tener una situación económica menos estable que su hermano mayor, Guillermo. Por eso, en 1994, lo arregló todo para que, al llegar a su cuarta década de vida, pudiese cobrar una cantidad suficiente para vivir sin problemas.

Harry no tiene relación con su hermano ni con su padre, de momento.
Así pues, el hijo de Carlos y Diana, instalado en Montecito, California, desde el 2020, ha estrenado década con los bolsillos llenos. Lo que no muchos se esperaban era que la Casa Real tuviera un bonito gesto con el príncipe, teniendo en cuenta la nula relación que tiene con su padre y su hermano, Guillermo.
Su sueño americano no es lo que esperaba

A pesar de la herencia de su bisabuela, el cambio de década del príncipe Enrique no está siendo como él había imaginado. A una edad en la que resulta casi imposible no hacer balance de nuestra vida, el hijo pequeño de Diana ha echado la vista atrás y se ha dado cuenta de que su sueño americano no está yendo como esperaba.
La ilusión de emprender una nueva etapa en su vida con su esposa y sus hijos, Archie y Lilibet, cuando se mudó con Meghan a EEUU en el 2020 está decayendo y el príncipe rebelde, que se deshizo de las ataduras de los Windsor en busca de una vida dedicada a continuar la estela que dejó su madre y volcándose en proyectos sociales y solidarios, se encuentra en sus horas más bajas.

“Eclipsado por Meghan”. El príncipe se siente cada vez más aislado en EEUU y, además, ya no está tan cómodo cuando participa en actos con su esposa, que suele tener más protagonismo.
El hijo pequeño de Carlos se está dando cuenta de que los más de 8.000 kilómetros que le separan de su familia pesan demasiado en su corazón. "Harry se siente cada vez más aislado en California, y eclipsado por su esposa. El último viaje de la pareja a Colombia puso de manifiesto que Meghan se siente muy cómoda siendo el centro de atención, mientras que él se siente fuera de lugar", ha publicado 'The Sun'.
Harry ha pedido consejo a sus amigos

Meghan y Harry durante un viaje a Colombia
Por eso, en medio de estas tribulaciones, el duque de Sussex ha buscado el consejo y la ayuda de sus amigos en el Reino Unido –algunos, excompañeros de Eton– y de antiguos asesores con los que trabajó mientras fue "royal", para preparar su regreso, al menos parcial, al redil de los Windsor en lo que han llamado "Operación traer a Harry del frío".
El plan consistiría en que el duque de Sussex pudiera participar en "eventos reales de perfil muy bajo y sin darse publicidad, que le ayudarían a ganarse al público británico y a recuperar su cariño de nuevo", tras el escándalo de sus memorias, en cuya próxima edición no añadirá nuevos episodios sobre su vida, indicando con ello que busca abrir caminos para rehacer su relación familiar.

El príncipe Harry su tío Andrés durante la coronación de Carlos III
Este retorno parcial a su vida inglesa serviría también para hacer las paces con su padre, que, como ya dijimos la semana pasada está dispuesto a dar ese paso, y con su hermano mayor, Guillermo, que sigue encolerizado con él por todo lo que desveló en su polémico libro de memorias, ‘Spare'.
Si algo sigue uniendo a los dos hermanos, a pesar de su enfrentamiento, es su madre, Diana. Prueba de ello es que ninguno de los dos faltó al funeral de su tío Robert Fellowes, marido de Jane Spencer y cuñado de Lady Di, hace unos días, en la iglesia de Santa María de Norfolk.
Hacía tiempo que los hermanos no coincidían en un mismo lugar, y, a pesar de esta cercanía física, no hubo aproximación, saludo o un tímido e involuntario cruce de miradas. "Llegaron de manera muy discreta y por separado, y nadie les vio hablar entre ellos, ya que procuraron, por todos los medios, mantener las distancias", dijo un testigo.
Se alojó en Althorp, el hogar de Diana

Jane y Charles, hermanos de Diana, sí se lleva bien.
Después de la ceremonia, que se celebró dos días antes del 27º aniversario de la muerte de la princesa Diana, fallecida el 31 de agosto de 1997, el príncipe Harry sí se reunió con su tío Charles Spencer, que le invitó a alojarse en Althorp, la mansión familiar de su madre.
Este gesto por parte del actual conde Spencer es una señal de la buena relación que Harry mantiene con su familia materna. De hecho, el pasado mes de mayo sus tíos Jane y Charles y varios de los primos Spencer apoyaron al duque de Sussex en el servicio religioso con motivo de los Juegos Invictus en la catedral de San Pablo de Londres, al que no asistió, en cambio, ningún miembro relevante de la Familia Real británica.