Charlene de Mónaco y Alberto, felices con sus hijos tras superar su crisis matrimonial
A los 66 años, el soberano monegasco y su mujer han superado los malos momentos de su matrimonio, como demuestran estas fotos exclusivas de un viaje muy especial con sus hijos

Charlene y Alberto.
El verano de los príncipes de Mónaco está siendo redondo. Aparte de su 13º aniversario de boda, en julio, Alberto y Charlene compartieron un momento muy especial cuando asistieron a la apertura de los Juegos Olímpicos de París, una cita deportiva especial para ellos y que les trae más de un recuerdo imborrable, ya que su historia de amor se hizo pública por las fotos de la inauguración de otros juegos, éstos de invierno y en Turín, en el 2006.
"GabJac", el nombre del barco en honor de sus hijos

Alberto dando una vuelta en lancha con sus hijos.
Y para acabar el verano y antes de que sus mellizos, Jacques y Gabrielle, comiencen el colegio, la familia ha pasado unos maravillosos días en la isla de Córcega, recorriendo su costa a bordo del barco "GabJac" (parte de los nombres de sus peques).

Charlene se resguardó del sol en el barco y tomó fotos familiares de sus hijos y su esposo.
Durante estas jornadas marineras, que publicamos en exclusiva en nuestra Revista Pronto, Alberto ha ejercido de auténtico padrazo con sus hijos, saliendo con ellos a navegar en una zodiac, enseñándoles a llevarla cogiendo el timón y compartiendo juegos y divertidas persecuciones en el mar.

Charlene, de 46 años; sus hijos, Jacques y Gabriella, de 9, y Alberto, de 66, han disfrutado de unos agradables días navegando por la costa de la isla de Córcega.
Mientras, Charlene, de 46 años e igual que muchas "royals" –como Kate Middleton y la reina Sofía–, se dedicaba a registrar con su móvil y desde el barco esos instantes de diversión entre su esposo y sus "grumetes" y a inmortalizar unos días de descanso, que le han permitido recargar las pilas para su regreso.
Las mejores fotos exclusivas del mejor verano de Alberto y Charlene de Mónaco con sus hijos

Alberto abrazándo cariñosamente a Charlene mientras charlaban.

Jacques y Gabriella son excelentes compañeros de juegos y se lo han pasado en grande corriendo, saltando y hasta trepando por la cubierta del yate.


Sin duda, estas imágenes demuestran que los problemas matrimoniales que atravesaron Alberto de Mónaco y Charlene han quedado atrás y que la princesa va recuperando, poco a poco, la alegría de vivir.