Salen a la luz todos los escándalos de la reina Silvia de Suecia
Un nuevo libro sobre las infidelidades de su marido y un supuesto delito cometido por su sobrino favorito han ensombrecido los festejos de su aniversario

Silvia de Suecia
Las cortes reales siempre han sido un hervidero de infidelidades y secretos que despiertan la curiosidad del mundo entero. Ha ocurrido hace unas semanas con el viaje de Federico de Dinamarca a Madrid, donde se le pilló con Genoveva Casanova y está pasando con los problemas matrimoniales y escándalos de alcoba del rey Carlos Gustavo de Suecia que, para más inri, ha amargado el 80º cumpleaños de su esposa, la reina Silvia.
En este caso, el sueco, todo es por la publicación de un explosivo libro, 'El jefe: la historia de un escándalo', segunda parte de otra biografía que se publicó en el 2012, 'Carlos Gustavo, monarca a su pesar'.
En esta secuela se incide de nuevo, dando muchos más detalles, en las aventuras extramatrimoniales del soberano con la cantante Camilla Henemark, 18 años menor que él, que tanto hicieron llorar a la esposa del monarca. Su autor, Thomas Sjöberg, describe al monarca como un mafioso y ello ha provocado que Camilla haya hecho unas declaraciones asegurando que tiene miedo, causando gran preocupación en la corte sueca.
Presidió un concierto y la entrega de los Nobel

reina Silvia de Suecia
Por otro lado, la fecha de su lanzamiento no podía ser peor, ya que se ha publicado sólo días antes del cumpleaños de Silvia, que se celebró el 23 de diciembre.
Sin embargo y a pesar de estar en el foco por un asunto tan desagradable, la reina sueca cumplió con los festejos de su aniversario, que comenzaron a principios de diciembre, con un concierto especial, al que asistieron miembros de todas las fundaciones que preside, en el que el coro que actuaba le dedicó la canción de Abba 'Dancing Queen', y también continuó con su agenda oficial.

reina Silvia de Suecia
No sólo el libro ha ensombrecido su llegada a los 80 años. La soberana ha recibido otro golpe emocional que, en este caso, implica a su sobrino favorito, Patrick Sommerlath, a quien la policía investiga bajo la sospecha de haber comprado servicios sexuales –algo que en Suecia es delito desde 1999– durante su visita a un club de masajes.
Quiero recordar que Patrick se trasladó a vivir al Palacio de Drottningholm, Estocolmo, cuando tenía 15 años, tras el divorcio de sus padres, y que se crió con la Familia Real, estableciendo una relación muy especial con su tía. Así que el disgusto de la reina es mayúsculo.
Mi encuentro con la reina

reina Silvia de Suecia
Silvia Sommerlath era entonces una azafata alemana, hija de un alto ejecutivo y de una dama de origen español apellidada Toledo, y la encargada de la recepción de personalidades internacionales, entre ellas el entonces príncipe Carlos Gustavo.
El apuesto joven y Silvia se dieron la mano al ser presentados y él fue incapaz de apartar su mirada de ella en toda la velada. "Fue un flechazo. Y nos escapábamos cada noche para ir a clubs donde bailábamos y hablábamos sin parar", me confesó.

reina Silvia de Suecia
Tuvieron que pasar casi tres años para que, el 19 de junio de 1976, se convirtiera en reina consorte después de que el Gobierno sueco investigara su vida, la de su familia, los negocios de su padre, sus amistades, sus tendencias, sus aficiones y se convirtiera en reina consorte.
En un momento de la ceremonia de su boda a la que este periodista asistió, le oí decir a la novia: "Creo que voy a llorar". Silvia ignoraba todas las lágrimas que habría de derramar por culpa de las dificultades de su matrimonio, por la patológica timidez y la incapacidad de expresarse de su marido, sus escandalosas conductas sexuales y sus relaciones con personas poco recomendables, entre otras circunstancias familiares.
Sin embargo, Silvia, como la reina Sofía, ha afrontado siempre la tempestad con gran dignidad y valentía y, al igual que la soberana española, prefiere callar y seguir adelante.