Grandes historias de amor, entrega 3: Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones
En la tercera entrega del nuevo coleccionable de tu Revista Pronto, repasamos la increíble historia de amor de Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones

Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones.
“Que nuestro baile nunca termine”, escribió en Instagram Catherine Zeta-Jones con motivo de su 23º aniversario de boda con Michael. Hoy, cuando llevan 24 años danzando juntos, ese deseo sigue intacto. Y eso que al principio no lo tuvieron fácil.

Catherine y Michael, la noche que se conocieron en Francia.
Todo comenzó en el festival de cine Deauville, Francia, cuando Antonio Banderas, compañero de la actriz en ‘La máscara del Zorro’, hizo de celestino y propició un encuentro en una cena que organizó con su entonces mujer, Melanie Griffith.
Michael había descubierto a Catherine en su papel de Elena Montero en ‘La máscara del Zorro’, y estaba fascinado por ella. Pero las cosas no fueron tan bien como esperaba. El actor, que presentaba en el festival ‘Crimen perfecto’, tenía entonces 54 años, y ella, 29.
“Después de una media hora juntos, le dije: “¿Sabes una cosa? Voy a ser el padre de tus hijos”, recordó en una entrevista. “Y ella me dijo: “¿Sabes una cosa? He oído hablar mucho de ti, y he visto muchas cosas sobre ti. Mañana tengo que coger un avión a las 5 de la mañana para ir a un rodaje en Escocia. Es hora de decir buenas noches”. Y se fue”, añadió el actor, que esa noche se quedó de piedra y con una estúpida sonrisa de seductor que fue borrándose de su rostro a medida que aquella mujer, que le acababa de robar el corazón, se alejaba.
Una tarjeta que salvó su historia de amor

Entonces, Michael, temiendo haber perdido su oportunidad y consciente de la tontería que le había dicho, reaccionó con rapidez y le hizo llegar un gran ramo de flores al set de rodaje con una tarjeta, que Zeta-Jones guarda como un tesoro, que decía: "Lo siento si te asusté. Con cariño, Michael Douglas". Esa tarjeta salvó su historia de amor.

Y, con el paso del tiempo, resultó que aquella frase tan descarada y poco elegante, acabó convirtiéndose en realidad y, hoy, Michael y Catherine, no sólo tienen dos hijos, Dylan y Carys, sino que el amor de la pareja ha ido superando durante décadas todos los obstáculos que han salido a su paso: desde sus 25 años de diferencia de edad, problemas familiares, el cáncer de garganta del actor, el trastorno bipolar que le diagnosticaron a Catherine en el 2011 y hasta un periodo de separación tras una grave crisis matrimonial consecuencia del estrés que provocaron los problemas de salud en la pareja.


Y, al final, como ha dicho Catherine en más de una ocasión: “La gran broma sobre nuestra diferencia de edad es para aquellos pesimistas que decían que nunca duraríamos. Bueno, ¡pues aquí estamos!”.
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