Cómo ayudar a los niños tras la DANA
Una psicóloga educativa que trabaja sobre el terreno nos explica cómo hay que afrontar la situación

En la escuela los menores pueden hablar de lo sucedido con sus compañeros.
El pasado 11 de noviembre, 47 centros educativos de los 92 afectados por la DANA volvieron a abrir sus puertas, lo que hizo que 22.000 niños y niñas pudieran volver a clase después de haber vivido una experiencia de lo más traumática. Los expertos coinciden en que regresar al colegio les será de ayuda.
La revista Pronto ha hablado del tema con Amelia Coret, psicóloga educativa y trabajadora del gabinete municipal del ayuntamiento de Bétera, en Valencia, que trabaja directamente con los claustros de centros educativos para orientarlos sobre las necesidades que pueden tener los menores.
“Los niños han verbalizado que quieren volver a estar con sus compañeros”

PRONTO: ¿Cuáles son los síntomas que han presentado los niños de las zonas afectadas por la DANA?
AMELIA CORET: Los habituales, que son los terrores nocturnos, el miedo a separarse de los padres, el miedo a volver al colegio... Es una de las cosas que explicamos a los padres y al profesorado, que es normal que estos días los niños hagan preguntas sobre lo que sucede, que tengan miedo de irse a la cama, que les cuestionen si las lluvias se pueden volver a repetir. Lo que hemos de hacer los adultos es trasladarles la mayor tranquilidad posible, explicarles que hay muchos efectivos ayudando.

P.: ¿Qué ha comportado el regreso a la escuela para los menores?
A.C: Es de lo mejor que les podría pasar para volver a la normalidad, dicha entre comillas: el retomar el contacto con sus compañeros, con sus figuras de apego que son los tutores y los maestros. Los niños han verbalizado que quieren volver a estar con sus compañeros porque, de esta manera, también pueden expresar aquello que les ha pasado y compartirlo con otros que pueden estar viviendo lo mismo. Y jugar, volver otra vez a divertirse, a retomar actividad física que no estaban desarrollando metidos en casa. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la exigencia a nivel cognitivo debe ser diferente porque se debe entender que la mente ahora está ocupada en lo sucedido. Hay que formar a maestros para que, en la vuelta a los centros, trabajen los aspectos emocionales.
Puedes leer la entrevista completa en la nueva Revista Pronto.