Vania Millán presume de la sillita de su bebé de 3 meses
Así es la práctica sillita donde descansa en casa la hija de Vania Millán ¡que le servirá toda su vida!

Vania Millán junto a su bebé, en una imagen de redes sociales.
Tras años de dura lucha y de muchas lágrimas por el camino, Vania Millán anunciaba el pasado mes de marzo que estaba esperando su primer bebé junto a su marido, el médico Julián Bayón.
Seis meses después, en septiembre, la pareja daba la bienvenida a su primera hija, una niña a la que han llamado también Vania, como su mamá. Y, como todas las familias, los primeros meses con un recién nacido en casa son duros y están llenos de altibajos de todo tipo.
Por eso, cualquier ayuda que haga la vida más fácil es esencial, y en eso juegan un importante papel los accesorios del bebé, que están siempre pensados para la comodidad de los pequeños ¡y el fácil uso de sus padres!
Así, Vania no se ha resistido a compartir la sillita que usa su hija en casa, un modelo muy práctico que después ¡podrá usar toda la vida!
Vania Millán presume de la sillita de su bebé

En lugar de la clásica hamaquita, Vania está usando una silla que va "creciendo" y adaptándose al cuerpo del bebé, algo muy práctico para no acabar comprando muebles de más en casa.
Ella ha elegido una de las más famosas: el modelo Nomi de la marca Stokke, que cuesta 259 euros, aunque, de momento, debido a la corta edad de su niña, tiene que usar un adaptador.

Con sistema de ruedas anticaída para darle más estabilidad, esta sillita está pensada para usarse desde que el bebé se mantiene sentado (que suele ser en torno a los seis meses) con la barra de sujeción y más tarde, sin ella.
En su página web indican que, al ser también regulable en altura y poder quitarse la plataforma para los pies, es apta también para personas adultas de hasta 150 kilos, como si fuera un taburete alto.

Eso sí, de momento Vania le ha añadido lo que ellos llaman "new born set", una hamaquita con cinco puntos de sujeción para los bebés más pequeños, que más tarde también puede ir cambiando su postura, desde más horizontal para recién nacidos, a vertical, para esos bebés de pocos meses que empiezan a sentir curiosidad por todo.
¡A la hija de Vania se la ve comodísima!