Juan del Val: la bonita historia de su madre, que lleva 40 años ayudando a presos
Hoy te presentamos a Ángeles Martín, la valiente madre de Juan del Val, que a sus 81 años, lleva más de 42 ayudando a los presos a reinsertarse en la sociedad. Ésta es su preciosa historia:

Juan del Val y su madre, Ángeles Pérez.
Juan del Val adora a su familia y está muy orgulloso de ellos. Así lo demuestra el colaborador de 'El Hormiguero' cada vez que habla de su mujer, Nuria Roca, o de sus tres hijos, a los que les dedica preciosas palabras en sus redes sociales.
Pero, sin duda, de quien se siente también muy orgulloso es de su madre, Ángeles Pérez, que decidía romper su anonimato para apoyar a su hijo con su nueva novela, Bocabesada, y que acabó convirtiéndose en la auténtica protagonista por la maravillosa labor que lleva 42 años haciendo: ayuda a reinsertarse en la sociedad a los presos a través de su propia fundación. Aquí puedes ver un trocito del reportaje que le hicieron en 'Espejo Público':
Y en este vídeo, la propia Ángeles nos cuenta su historia y también podemos escuchar a algunas de las personas a las que ha ayudado:
No te pierdas su inspiradora historia y conoce más a fondo a Ángeles Pérez, la madre de Juan del Val.
Ángeles Pérez Guerrero, la abuela del millar de presos

Corrían los años 80 cuando Ángeles Pérez Guerrero empezó como voluntaria en un reformatorio de Carabanchel, con la idea de acompañar y ayudar a los presos a que se reinsertaran en la sociedad. La historia comenzó a raíz de una charla con un párroco que le comentó que faltaban voluntarios para ir a las cárceles y ella se ofreció.
De forma totalmente altruista, Ángeles acudía a las cárceles para dar apoyo a las personas más vulnerables que se encontraban allí. Al principio, la madre de Juan del Val acogía a los presos en su propia casa. Así lo ha confirmado el marido de Nuria Roca, que llegó a contar cómo se despertaba por la mañana y al ir a desayunar se encontraba con gente nueva después de que su madre los recogiese de la cárcel. Juan del Val dejó claro, además, que nunca sintieron ningún tipo de miedo ni experimentaron ningún incidente.

La madre de Juan del Val, por su parte, explicó que “cuando yo empecé a ir a la cárcel él (Juan) tenía 10 años, ahora llevo 42 años en la cárcel. Tengo 6 pisos de acogida en Madrid, voy 3 días por semana a la cárcel, veo a 150 presos de 3 cárceles a día de hoy".
En una entrevista que le hicieron en 'Espejo Público', Ángeles explicó que al principio estaba sola en su afán de ayudar, pero su fuerza la hacía seguir siempre adelante. Iba a la cárcel, sacaba a algunos presos de permiso y los llevaba a un apartamento pequeño en frente del Gregorio Marañón. Recuerda que en esa época había mucho consumo de droga. "Yo no era una voluntaria que quisiera hacer una horita al día, quería hacer algo que mereciera la pena". "En el año 80 los chicos jóvenes consumían mucho. Lo que yo quería era ayudarles y lo planteé en la parroquia de La Estrella", explica Ángeles.
Al principio se encontró con muchas negativas, pero finalmente logró convencerles para ayudar a los presos. "Lo planteé en mi parroquia y la gente se puso un poco así porque claro, eran presos y lo que dice todo el mundo, pero es que los presos tienen que estar en algún sitio y al final los convencí".
Tenía 3 niños pequeños y una familia que sacar adelante, pero eso no fue impedimento para Ángeles, que sacó tiempo de donde no lo tenía para cumplir con su maravillosa misión.
Así es la asociación que Ángeles creó para ayudar a los presos a tener una vida digna

Finalmente, entre ella y el pequeño equipo que habían montado, crearon APROMAR (Asociación Pro Recuperación de Marginados), que trabaja incansablemente de forma grupal la socialización y el cambio en la población reclusa más sensible, durante o después del cumplimiento de la pena, añadiendo la acogida como elemento de reinserción, según explican en su página web. "Es una asociación que ha sacado adelante a muchísima gente, cuando salen de nuestros pisos salen trabajando. En casa tengo segundos grados, terceros y libertades condicionales”, explica Ángeles emocionada.
Actualmente, APROMAR dispone de 6 pisos de acogida con más de 40 camas disponibles para personas que no tienen dónde ir y buscan reinsertarse en la sociedad. Además, cuentan con un almacén y vehículos para el transporte, tanto de personas como de mercancías.

Ángeles Pérez, la presidenta de APROMAR, ha reconocido que ha tenido que aprender de leyes y de muchas otras cosas para sacar adelante su asociación. De hecho, allí no sólo cuentan con su inestimable ayuda y la de los voluntarios, sino que trabajan con psicológos, educadores sociales y monitores que supervisan el buen funcionamiento de todo.
"Llevo 42 años en la cárcel, imaginaros lo que es eso", explicó Ángeles en el programa de Susanna Griso, añadiendo que, cada semana, visita a más de 150 presos. "Algunos es que no tienen familia, otros son extranjeros, no tienen a nadie. Yo voy a ver al que me llama, a mí me da igual que sea de aquí, de allí o del otro lado, y que tenga el delito que tenga, voy a verlos y si puedo les ayudo", afirma esta gran mujer.
Ángeles cuenta que los presos suelen necesitar tratamiento, sitio para dormir, para comer, para ducharse… y viven en los pisos de la asociación como si estuvieran en su casa. La madre de Juan del Val ha añadido que, en la asociación, también trabajan con un criminólogo con el preso sobre el delito que ha cometido. "Si la persona no trabaja sobre el delito que ha cometido, es un factor de riesgo bastante importante para la reincidencia", considera el criminólogo de APROMAR.
"Todas las personas necesitan que se les dé otra oportunidad"

La primera vez que supimos de la historia de la madre de Juan del Val fue de la mano de Sonsoles Ónega y el programa que presentó en 2020 llamado 'Quijotes del Siglo XXI', un espacio en el que daba voz a aquellas personas que quieren cambiar el mundo. Así lo definía la propia Sonsoles: "Ha sido emocionante calzarse los zapatos de cualquiera de los protagonistas. Mujeres y hombres que luchan contra el sistema, contra lo establecido, contra la pérdida. De todos ellos he aprendido que cada batalla se puede ganar, sólo hay que lucharla". Y, sin duda, Ángeles Pérez, la madre de Juan del Val es un buen ejemplo de ello.
"Yo llevo 40 años siendo voluntaria en la cárcel. He visto muchas cárceles, pero me preocupa más cuando la gente sale a la calle y no tiene nada…Todas las personas necesitan que se les dé otra oportunidad", aseguraba por aquel entonces Ángeles en el programa.
Allí contaron con las declaraciones de Eva, una presa rehabilitada gracias a la ayuda de Ángeles. "Ella me salvó la vida", afirma Eva, que estuvo presa en Soto del Real un año y medio y tuvo tantos problemas en la cárcel que estuvo a punto de tirar la toalla. "Viví en los pisos de Ángeles casi cuatro años. Que te abran a puerta, te abracen y te digan 'bienvenida a casa' fue…", explicaba Eva emocionada. "El abrazo de Ángeles fue el primero que yo sentía fuera de prisión. A ella le debo la vida y la oportunidad que tengo ahora".
A estas bonitas y emotivas palabras se sumaron los agradecimientos de otros muchos reclusos. "Gracias por existir, gracias por salvarnos y gracias por darnos una segunda oportunidad", le dijeron a Ángeles, cuya lucha sigue siendo incansable después de tantos años. "Yo lo que quiero es que salgáis adelante", afirmaba la madre de Juan del Val.
Tan grande es la unión y el cariño que la valiente mujer tiene con los reclusos que acoge que, según confesó su hijo Juan del Val, muchos de ellos la llaman en el Día de la Madre para felicitarla. "Mi madre tiene 3 hijos, pero ese día mi madre recibe decenas de llamadas de presos que han rehecho su vida y que la consideran su madre porque ha sido la persona que en cierto modo les ha dado un segunda oportunidad de vida", afirma el escritor y colaborador televisivo.

Igual de emotivo fue el homenaje que le hicieron en 'Espejo Público' donde contactaron con Carlos, el primer preso al que acogió, un joven de 19 años que ahora, a sus 58 años, vive y trabaja en Nueva York. "Ángeles ha sido mi segunda oportunidad en la vida. Ha habido un antes y un después. Ha significado salir del pozo y me ha dado una nueva oportunidad de todo, ha sido volver a nacer después de conocerla a ella", contaba en televisión.
Ángeles se emocionó muchísimo con esta llamada y añadió que Carlos "me llama en mi cumpleaños, en Navidades, para mí es muy importante, era un chico muy bueno, siempre trabajando, emprendedor y siempre ha sido muy agradecido", contó la madre de Juan del Val .
Carlos asegura que sin la ayuda de Ángeles no estaría vivo y le agradece cómo se vuelca con todas las personas a las que ayuda. "Sólo tengo palabras de agradecimiento", confesaba.

Un agradecimiento que Carlos quería transmitir no sólo a Ángeles, sino también al resto de su familia: su marido, Fernando, y sus hijos, entre ellos el famoso Juan del Val. "Sus hijos, además de Juan, que son Fernando y Marinieves, y su marido Fernando que, en muchas ocasiones, me acompañó al juzgado o a hacer papeles", dijo Carlos, y Susanna Griso quiso reconocer la importante labor del padre de Juan. "Detrás de una gran mujer siempre hay un gran hombre", comentó la presentadora.
Y es que toda la familia de Ángeles Pérez se volcó con ella en la asociación APROMAR y está muy implicada, en especial su marido Fernando, una pieza fundamental en la labor de Ángeles, una especie de secretario particular, siempre en un segundo plano, sin hacerse notar, que no duda en acompañar a los presos a los Juzgados o en ayudarles a gestionar cualquier trámite burocrático.
Ángeles ha reconocido que su labor no habría sido posible sin la ayuda y el compromiso de su marido y sus tres hijos. "Ni mis tres hijos ni mi marido me han puesto un problema para hacer, al contrario, me han ayudado todo lo que han podido". Unas palabras que demuestran la maravillosa relación que hay en la familia de Juan del Val, una familia totalmente admirable.