Navidades de ayer y hoy: cómo han cambiado en 50 años
Aunque se sigue festejando lo mismo –el nacimiento de Jesucristo– las fiestas han cambiado en cinco décadas: algunas tradiciones se mantienen, otras son diferentes, las hay nuevas y otras han desaparecido

Un niño ayudando a su hermano a echar al buzón su lista de regalos.
Si un niño de 8 años hiciera un viaje a las Navidades de 1973 iba a alucinar. Las fiestas más importantes del catolicismo (nacimiento y adoración de Jesús) son ahora muy diferentes.
Para empezar, ese chaval llegaría a una casa decorada con bolitas y espumillón, con el aparador lleno de "christmas" de papel que llegaban por correo postal y un belén con un río hecho de papel de plata y musgo auténtico, en el que los niños hacían avanzar cada día a los Reyes Magos hacia el portal.

Sobre y papel de una carta para los Reyes de Oriente.
Ni rastro de arbolitos en la sala de estar, ni de lucecitas de colores en el balcón, ni de ningún Papá Noel en la barandilla. Este señor nórdico con una bolsa de regalos a la espalda empezaba entonces a rondar por estos lares.

Lista de precios del cordero, uno de los platos típicos.
El niño se sentaría a la mesa de Nochebuena y Navidad para disfrutar de opíparas comidas (el resto del año no se comía tanto, ni tan bueno), en las que no faltarían cordero, sopa, besugo, marisco y huevo hilado, comprados con pesetas a precios que ahora nos parecen ridículos.

Hacían furor los dibujos de Ferrándiz en los "christmas".
Con el postre, llegarían los turrones, polvorones, peladillas y mazapanes y la familia cantaría villancicos a golpe de zambomba, pandereta y botella de Anís del Mono, instrumentos ya en vía de extinción.
Los especiales de TVE

Las azafatas de 'Un, dos, tres', como Mamás Noel.
Las uvas de Fin de Año se comían a ritmo de las campanadas desde la madrileña Puerta del Sol y que TVE retransmitía en blanco y negro en su especial Fin de Año.

Karina, en el especial Fin de Año 1973 que emitió TVE.

Iluminación navideña de una calle comercial del centro de Madrid.
Los más marchosos, y que tuvieran dinerito, empezaban a apuntarse a los cotillones.
Pagar el aguinaldo

Estampas de dos oficios con las que se pedía el aguinaldo.
A este "viajero del tiempo" le sonarían los gritos de alegría de los ganadores del gordo, pero le sorprendería que en las casas se pagara un aguinaldo a serenos, barrenderos y otros gremios que pedían a domicilio esa paguilla.

En la madrileña administración Hermana de Doña Manolita se vendió el gordo: 34739.
La ilusión de los más pequeños de la casa

Melchor, en la cabalgata de Reyes.
La carta a los Reyes, que los niños escribían con mucha ilusión y su mejor letra, se daba a los pajes y…

El juego de Magia Borrás era uno de los regalos que más se pedían.
tras la mágica cabalgata, llegaban los regalos que más lo petaban ese año: juegos de magia…

En la tele, se anunciaba la Marujita, de Famosa.
… Marujitas que caminaban, Madelmans…

El Scalextric era un sueño para cualquier niño.
y sobre todo… el Scalextric. ¡Qué Navidades las de aquellos años!