La preciosa iniciativa para mejorar la alimentación de los niños de Nepal
Este proyecto ha mejorado las condiciones de vida de 250 alumnos y de sus familias e incrementado su asistencia a los colegios

Alumnas de uno de los colegios muestran las espinacas que han cortado.
Ayudar a las comunidades más desfavorecidas es el objetivo de Bahadur Social Project, una asociación benéfica que vela por el desarrollo de algunas de las poblaciones rurales más desfavorecidas de Nepal.

Con los invernaderos impiden el ataque de insectos.También han implementado un sencillo y práctico sistema de riego.
Por ello, y en colaboración con la Fundación Heres, creada por PRONTO, han llevado a cabo una iniciativa que no sólo mejora la nutrición de los pequeños de estas comunidades, sino que ayuda a que las familias estén más concienciadas con la alimentación y la educación.

Se trata de huertos en los terrados, un proyecto que consiste en la implantación de pequeños huertos orgánicos en las azoteas de varios colegios de la localidad nepalí de Gorkha, donde reside una de las poblaciones indígenas más desprotegidas del país, los Chepang.
"Niños, familias y profesores riegan cada día"

Los niños van a regar cada día.
"Empezamos con el objetivo de acercar a los niños a la escuela y vimos varias problemáticas, como su mala nutrición. Comían una o dos veces al día y así no pueden ir al colegio porque están muy débiles", nos cuenta Nacho Puig Aubeyzon, presidente y fundador de Bahadur Social Project.

Sembrando la nueva cosecha.
De este modo, comenzaron a ofrecer comidas en uno de los colegios de la zona, pero querían ir más allá y crear un proyecto para que, en el futuro, no les necesitaran. "Es muy importante que la gente no dependa de nosotros. Y un día, en el terrado de un colegio, viendo que estaba vacío, se nos encendió la bombilla. Y así es como nació el proyecto", añade Puig.

Los pequeños ahora mezclan las verduras que cultivan con lentejas o arroz.
La iniciativa es sostenible y económica, fácil de implantar y sencilla a la hora de cosechar, algo factible para una comunidad que es granjera. "Encontramos dos cultivos que encajaban: las espinacas y rábanos de origen japonés, una variedad con mucho hierro. Cada semana recogemos una media de 6 kilos de verdura por escuela. Se complementa con las lentejas y el arroz que el gobierno les da y que cocinan en el colegio" comenta Nacho, que ha visto, no sólo el éxito de los huertos, sino la implicación de profesores, alumnos y la familia de estos.
"Van a regar cada día y hacen un seguimiento. Además, cada escuela tiene un perfil de Facebook donde muestra cómo les va y hay un poco de pique a ver quién lo hace mejor", explica, divertido, destacando la importancia de este hecho. "Lo que hace avanzar a una población tan pequeña es que las familias están concienciadas de que su niño vaya a la escuela y de que coma bien", añade.
De un 40% de niños malnutridos a un 10%

Un niño nepalí enseñando un cuadro que ha pintado junto a Nacho Puig Aubeyzon, CEO de Bahadur Social Project.
Este proyecto ya ha mejorado las condiciones de vida de 250 alumnos y de sus familias en esta región tan pobre. "Hemos pasado de colegios en los que un promedio del 40% de los niños estaban malnutridos a entre un 5 y 10% en las escuelas donde estamos nosotros", afirma. Todo un éxito que, a día de hoy, las comunidades llevan de manera autónoma y por el que el equipo de Bahadur Social Project puede sentirse muy orgulloso. "Una parte de mi corazón siempre va a estar allá", confiesa Nacho.