Marisa Jara se derrumba hablando sobre sus cicatrices del cáncer
La modelo se ha emocionado en 'Desnudas por la vida', donde ha hablado sobre su mayor inseguridad, causada por esta enfermedad

El último año ha sido especialmente difícil para Marisa Jara. A finales de 2022, la modelo anunció que iba a ser madre por segunda vez, después de muchos años de lucha para poder quedarse embarazada de su primer hijo, Tomás. Menos de un mes después de anunciar la gran noticia a sus seguidores, la modelo reveló, completamente devastada, que había sufrido un aborto espontáneo durante el primer trimestre.
A este amargo episodio de su vida se sumaron las operaciones de urgencia a las que se tuvo que someter en varias ocasiones por el cáncer que, en marzo, volvió a sufrir. "Se llama liposarcoma. Se va a las zonas blandas del cuerpo. En 2018 me salió en el estómago y me tuvieron que limpiar. Yo pensaba que desapareció y cuando en marzo me hicieron el TAC me salió también en el ovario. No se sabe si me darán más adelante radiología"
Marisa Jara desvela su mayor complejo a causa del cáncer: "Querer dar yo una vida me la dio a mí"

Marisa ha hablado sobre su mayor complejo durante el ejercicio de la 'pasarela emocional', donde las participantes se sinceraron como nunca sobre sus inseguridades y sobre los momentos más duros de su vida antes de la actuación final, donde se desnudarían por completo.
Para ella, esa parte del cuerpo es la barriga. "Tengo mi cicatriz y muchas veces o se me ha rechazado en algunos trabajos o me han dicho: 'oye, te podrías poner un poco de láser para quitarte la cicatriz'", ha comenzado, emocionándose.
"En realidad, yo no me quiero quitar mi cicatriz. Esta cicatriz ha hecho que yo esté aquí", ha continuado, sin poder contener las lágrimas al recordar este durísimo episodio. La modelo también ha recalcado que "para mí eso ha sido la puerta a la vida, por eso yo no me la quiero quitar. Quise ser madre y se dieron cuenta del tumor cuando me hicieron el TAC... querer dar yo una vida me la dio a mí".
Marisa Jara habla sobre sus cicatrices

Marisa también ha hablado sobre el impacto que tuvo en esta inseguridad su maternidad. "La segunda apertura fue la cesárea de mi bebé. Me da mucha vergüenza porque al tener que abrirme tantas veces, tantas inyecciones... ya no soy la de antes, pero...", ha contado, antes de derrumbarse.
Sus compañeras le han mostrado su apoyo, y, Samanta Villar, que también se había emocionado muchísimo con su historia, le dijo que "Marisa, eres mejor que antes, mucho mejor. Me parece muy grave que una persona que ha pasado por lo que ha pasado, le vayan diciendo que por qué no se hace el láser en la cicatriz".
A pesar de todo, Marisa Jara ha señalado que, aunque fue una situación muy difícil, siente que tiene un mensaje detrás y eso "es muy bonito recordarlo".