Tamara Falcó e Íñigo Onieva: así está siendo su apasionante luna de miel
Los recién casados iniciaron en Sudáfrica un increíble viaje que durará un mes

Tamara e Íñigo están disfrutando muchísimo de su lujosísimo viaje.
Convertidos ya en marido y mujer, Tamara Falcó e Íñigo Onieva disfrutan ahora del tradicional viaje de novios que suele hacerse tras la boda. Si su enlace, que tuvo lugar el pasado 8 de julio, lo celebraron por todo lo alto, no podían quedarse tampoco cortos en el caso de la luna de miel, que tienen previsto que dure un mes y que les lleve a recorrer los cinco continentes.
El pasado 11 de julio, la pareja inició en el aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid un periplo para el que no han escatimado en gastos.
Visitaron a Enrique Iglesias en Miami

Para intentar no ser inmortalizados por la prensa en el comienzo de su viaje pagaron un servicio especial premium que les dejó en la zona vip de las instalaciones. A pesar de todo, los fotógrafos pudieron captar su llegada en una furgoneta cargada de maletas.

El primer destino del matrimonio fue Sudáfrica. Dado que disponen de mucho tiempo para conocer el país, lo visitaron en profundidad, acercándose hasta algunos de los 21 parques nacionales con los que cuenta. No es difícil adivinar que, para alojarse, escogen resorts con todas las comodidades, como suelen hacer siempre que viajan.

En Capetown, capital de Sudáfrica, se alojaron en un idílico hotel, no apto para todos los bolsillos.

Tamara e Íñigo felicitación luna de miel.
No sería de extrañar que en su particular "vuelta al mundo en 80 días", Tamara e Íñigo regresen a alguno de los países en los que ya han estado, puesto que, juntos, han visitado numerosos lugares y algunos enclaves paradisíacos como Indonesia y Filipinas.

Tamara abrigada en barco.
La marquesa de Griñón tuvo que sacar su ropa de invierno del armario para esta primera parada en su luna de miel.

Tamara e Íñigo en un resort de lujo.
Tras unos meses de mucho estrés, la pareja está disfrutando por fin de su merecida luna de miel.

La increíble luna de miel del matrimonio tendrá un pequeño paréntesis en agosto, puesto que tienen que volver a España para asistir a la boda de unos amigos. Posiblemente, este momento les traerá a la memoria su enlace, en el que ambos se emocionaron hasta el punto de no poder evitar que las lágrimas hicieran acto de presencia y se produjeron varias anécdotas.
El sobrino de Tamara, uno de los protagonistas de su boda

Íñigo practicando "paddle surf".
Como contaron algunos de los asistentes a la boda del año, una de las velas situadas en el altar chamuscó la casulla de uno de los sacerdotes oficiantes y fue providencial la intervención de la hermana de Íñigo para que la cosa no fuera a más.
Otro de los protagonistas involuntarios de la ceremonia fue Mateo, el hijo menor de Ana Boyer, que actuó como paje y que se entretuvo durante varios minutos jugando con las arras que debía entregar a los novios. Ahora, los ya esposos seguro que recuerdan con una sonrisa todo lo ocurrido.