Celos: ¿dónde está el límite?
Te damos algunos consejos para controlar estos sentimientos y pensamientos dañinos en 'Las claves para ser feliz'

Espiar el móvil de tu pareja ya cruza la línea de lo razonable y aceptable.
El psicólogo Walter Riso lo dice alto y claro: “La verdadera virtud no está en amar, sino en amar bien”. Los celos pueden ser una señal de alerta que nos pone en preaviso, pero también un veneno destructivo. Aunque todos hemos sentido alguna vez esa mezcla de miedo, sospecha y amenaza –¡somos humanos!– cuando se vuelven tóxicos u obsesivos (espías el móvil de tu pareja, la interrogas y compruebas sus coartadas, te entran todos los males cuando sale de cena con sus amigos, etc.), cruzas la línea de lo razonable y de lo aceptable.
La comunicación, lo mejor para combatir los celos

Los celos excesivos pueden ser peligrosos.
Mantener una comunicación abierta con tu pareja, que no es otra cosa que hablar con sinceridad de tus miedos (¡sin buscar culpables!), cultivar tu autoestima y aceptar que ni tú ni nadie puede forzar el amor guardándolo en una caja fuerte son algunas de las estrategias que te ayudarán a tomar el mando de la situación. “La mejor prueba de amor es la confianza”, advertía la escritora Helen Rowland.

La confianza es esencial.
En 'Las claves para ser feliz' de esta semana también aprenderás a descifrar lo que se esconde detrás de los celos para que los puedas gestionar y superar con tus propias herramientas. ¿Es falta de confianza en tu persona? ¿Son una muestra de dependencia excesiva? ¿Estás proyectando en el otro un deseo que no eres capaz de reconocer? Tienes todas las respuestas en la revista Pronto de esta semana, el lunes en tu kiosco.