Día Internacional de la Mujer: los grandes cambios
Para la historia las últimas cinco o seis décadas han sido un suspiro, pero para millones de españolas han supuesto un cambio radical. ¡Te contamos todo lo que hemos avanzado y lo que nos queda!

Mujeres del presente.
Entre el ideal de "reina del hogar" de antes y la mujer fuerte e independiente que se abre paso ahora, se han vivido muchísimos cambios e innovaciones.
El presente apunta prometedor, pero no todo es de color de rosa y en el 2024 sigue habiendo grandes desigualdades, violencias, injusticias y prejuicios que sólo el activismo personal y colectivo podrá desactivar.
Maternidad

Familia numerosa de antes.
Frente a la idea de que el destino de las mujeres era casarse y tener todos los hijos que Dios mandara (a veces, muchísimos), ser madre por elección empezó a ser posible para muchas mujeres a partir de 1978 gracias a la píldora anticonceptiva y, nueve años después, con la primera despenalización del aborto.

Una familia moderna.
Ahora, la planificación familiar (un derecho) permite decidir cuántos hijos se tienen, cuándo se quiere que lleguen al mundo y lo que es más con quién se tienen: si con un hombre, una mujer, un amigo o en solitario.
Deporte

Mujeres jugando al fútbol en el pasado.
Más allá de la gimnasia rítmica que se impartía en las escuelas y las clases de ballet, el deporte era un terreno extraño para la mayoría de las féminas hasta que, en los años 70, la cosa empezó a cambiar. Y mucho.

Aitana Bonmati con su Balón de Oro.
En la actualidad, el número de mujeres que siguen eventos deportivos y practican todo tipo de disciplinas deportivas (federadas o no) no deja de aumentar. Su emergencia destaca sobre todo en el fútbol. De los partidos de folclóricas de antaño a que la mejor jugadora del mundo sea Aitana Bonmatí (con el Balón de Oro) ha habido un gran salto.
Trabajo

Secretaria ante su máquina de escribir.
Antes, cuando una chica –secretaria, dependienta, maestra o costurera– se casaba, dejaba el trabajo. Su prioridad era, desde entonces, lo doméstico y, sin salario, pasaba a ser dependiente del marido.

Mujer ingeniera.
Eso ha cambiado, la igualdad laboral entre sexos está reconocida y algunas mujeres han llegado altísimo en el escalafón laboral, pero la brecha salarial y los "techos de cristal" siguen existiendo.
Moda

Moda de antes.
Aunque parezca mentira, las mujeres no tenían libertad para vestirse. Los pantalones eran cosa de hombres y la ropa de mujer tenía que resaltar una feminidad atractiva pero sumisa y virtuosa: ni vestidos ceñidos, ni minifaldas, ni escotes pronunciados, ni maquillajes o peinados que llamaran demasiado la atención.

Moda hoy.
Liberadas de tanta limitación, la ropa se ha convertido en un signo identitario de nuestro tiempo: ecléctica, libre y más allá del género.
Estudios

Universitarios, antes.
De tener cerrado "de facto" el acceso a la educación, porque para qué iba a estudiar una mujer si lo suyo era cuidar de la casa, las chicas están arrasando en las aulas, demostrando su capacidad, tenacidad e inteligencia.

Universitarias, hoy.
Hay más alumnas con la ESO, son mayoría en las universidades (salvo en las carreras técnicas, donde sigue habiendo desfase como en la FP) y, si pueden, nunca dejan de formarse.
Sexualidad

La buena esposa
De una vida sexual oscura, sin iniciativa ni placer, dentro del matrimonio y al servicio de la procreación a la que se vieron condenadas las mujeres durante años se empieza a pasar a una sexualidad en la que la mujer es protagonista...

Juguetes eróticos.
...con derecho a elegir cómo, dónde, de qué manera y, sobre todo, con quién tiene sexo. Sólo falta que muchos hombres lo entiendan, lo valoren y lo respeten.
Igualdad

El hombre firmaba los documentos por la mujer.
En 1978, la Constitución reconoció la igualdad entre hombres y mujeres y, poco a poco, éstas empezaron a ganar derechos. Antes, no podían sacarse el pasaporte o el carnet de conducir, ni abrirse una cuenta bancaria o firmar un contrato de trabajo si no contaban con la autorización de padre, marido o tutor.

Mujer independiente.
La tutela de los hijos de una pareja casada era exclusiva del hombre y no se reconocía la violación dentro del matrimonio. La igualdad ha permitido que las mujeres tengan acceso a los cuerpos de seguridad del Estado, al Ejército y a profesiones que se consideraban masculinas.
Política

Los políticos, antes.
Viaje del blanco y negro al color. Ésa podría ser la imagen de la transformación de la vida política de este país en los últimos años. En el franquismo no hubo ninguna ministra y sólo siete alcaldesas.

Mujeres políticas en el congreso.
Tras las últimas elecciones municipales y generales hay 1.806 ediles mujeres, un 42,7% de escaños del Congreso en femenino y un Gobierno con 12 ministras, de las que tres son vicepresidentas.
Vida doméstica

Mujer ama de casa.
El hogar se ama si no es una cárcel. Lo ha sido para las mujeres a las que la sociedad hizo únicas responsables del mundo doméstico y familiar. La incorporación al trabajo convirtió a muchas en "superwomen" con doble jornada: dentro y fuera de casa.

Mujer conciliando teletrabajo y crianza
La ayuda de la tecnología y una generación de hombres más concienciados han aligerado algo esa dura carga, pero temas como el sobreesfuerzo y la conciliación siguen aún pendientes.
Publicidad

Publicidad para mujeres antes.
Pocas cosas funcionan tanto con estereotipos como la publicidad. Cuando se suponía que los compradores de productos de limpieza, alimentación, hogar o cocina eran las típicas amas de casa, los "spots" se ajustaban a modelos y mensajes con los que pudieran identificarse.

Mujer conduciendo un coche.
Ahora, las cosas han cambiado, las mujeres siguen siendo las grandes consumidoras (compran incluso más que antes) y protagonizan anuncios de viajes, seguros o coches.