Encarna Sánchez: la polémica mansión que hizo para Isabel Pantoja
La casa, propiedad de Antonio Banderas, acaba de ser derruida tras años de pleitos por sus problemas urbanísticos

Encarna Sánchez e Isabel Pantoja.
Desde que la compró a mediados de los 90 a la heredera de Encarna Sánchez, ‘La gaviota’ le ha dado muchos quebraderos de cabeza a Antonio Banderas y, tras años de negociaciones y pleitos judiciales perdidos, el actor malagueño ha tenido que derruir la mansión y solicitar una nueva licencia de obras para, en un futuro, edificar una nueva con todas las garantías legales.
Pero, ¿de dónde surge la maldición que arrastraba esta casa que se levantaba en la urbanización Los Monteros, una de las más exclusivas de Marbella?

Durante años, se dijo que ‘La gaviota’ había sido un regalo de Jesús Gil a Encarna Sánchez, pero lo cierto es que la periodista radiofónica consiguió los terrenos para construirla con una permuta: Sánchez cedió la propiedad de un chalet en la urbanización Marbesa y pagó casi 22 millones de las antiguas pesetas.
Además de obtener la licencia para edificar en un gran terreno que, en parte, estaba catalogado como infraestructura de saneamiento, Encarna recibió dos apartamentos y un solar en Marbella.
Encarna Sánchez construyó 'La Gaviota' ya enferma de cáncer

Las obras se iniciaron en diciembre de 1994, cuando la periodista sabía que tenía cáncer pero tenía la ilusión de hacerse un chalet para disfrutar de los veranos marbellís con Isabel Pantoja, su entonces íntima amiga.
Toda su ilusión era que la tonadillera diera el visto bueno a la decoración de la casa, donde le montó una gran suite en la planta superior y hasta le compró un piano para que pudiera ensayar en una sala con vistas al mar, rodeada de paz y sosiego.
Julio Iglesias "estuvo" en la fiesta de inauguración

María del Monte e Isabel Pantoja.
Pero todo se desmoronó cuando, en el verano de 1995, Sánchez vio las imágenes de Isabel bañándose y jugando en la playa con María del Monte.
La periodista lo consideró una traición y pasó del amor al odio. Cayó en una gran depresión y expulsó a la Pantoja de su vida para siempre.

Vista aérea del chalet, en una selecta urbanización de Marbella, que acaba de ser derribado.
Según nos cuenta Pedro Pérez, íntimo amigo, mano derecha y colaborador de Encarna, “ella sólo pudo disfrutar de la casa en el verano del 95, porque falleció en abril del año siguiente. Pasó esas últimas vacaciones con sus amigas Nuria Abad y Carmen Jara, con el representante y gran amigo suyo Paco Gordillo, y el hijo de éste, Sacha, ahijado de Encarna, y yo mismo, que fui unos días para preparar con ella la siguiente temporada de su programa”.
El 21 de julio de 1995, la periodista inauguró su mansión con una gran fiesta, retransmitida en directo en su programa de radio con la asistencia de figuras como José María García, Carlos Herrera, Luis Herrero, Jesús Gil y Gil, Manolo Santana, Celia Villalobos, Arturo Fernández, el actor Sean Connery y su mujer, Micheline Roquebrune.
Y el mismísimo Julio Iglesias entró por teléfono, desde Miami, en directo en el programa. La anfitriona no podía ni imaginarse que ésa sería la última gran fiesta de su vida.
Pedro nos cuenta que “el chalet lo hizo a su gusto y al de la Pantoja, esa casa era para Isabel, pero rompieron su estrecha amistad tras aparecer las fotos con María del Monte y la propiedad se quedó para su heredera universal, Juana María del Pilar Cebrián, que la vendió por algo menos de 200 millones de las antiguas pesetas, cuando estaba valorada en 500”.
Isabel Pantoja vive uno de los momentos más bajos de su vida

Isabel Pantoja, a la que tan unida estuvo Encarna, cumplió 68 años el pasado 2 de agosto. Una efeméride que pilló a la artista en Castellón, donde tenía un concierto.
Sin fiestas desde que salió de la cárcel

Pantoja está inmersa en la gira con la que celebra sus 50 años de carrera.
Alejada de sus hijos, sus nietos y sus amigos, Isabel sólo mantiene relación con su hermano Agustín y su sobrina Anabel Pantoja, pero tampoco tiene intención de celebrar su aniversario.
De hecho, según cuenta el periodista Antonio Rossi, “Isabel no celebra sus cumpleaños desde que salió de la cárcel”. En el recuerdo quedan aquellas juergas en las que, para soplar las velas, se juntaba con Luis Rollán, Raquel Bollo, Las Mellis, Falete, Charo Reina, María del Monte, José Manuel Parada y Chelo García Cortés.

Las deudas, su mala salud, la incomprensión y la falta de entusiasmo, le están pasando factura y se verá si puede acabar su gira del 50º aniversario sin nuevas cancelaciones de conciertos.