Fabiola Martínez: “Cuando eres cuidador, vives para que esa persona esté bien”
La venezolana revela cómo es su día a día al tener que estar pendiente de su hijo Kike

Fabiola Martínez.
Volcada infatigablemente en sus hijos y en su fundación, a Fabiola Martínez no le cuesta reconocer que, sin embargo, no siempre es la mujer fuerte que aparenta ser. También tiene sus debilidades y sus momentos de bajón, pues ejercer de cuidadora de un chico con discapacidad no es sencillo. Y menos hacerlo en un día a día tan salpicado de las polémicas que envuelven a su ex, Bertín Osborne, que espera a su sexto hijo.
Así lo mostró cuando participó hace unos días en una mesa redonda de Oral B donde se debatió sobre salud bucal en personas con discapacidad, un evento en el que tan sólo nos atendió en rueda de prensa, pues quiso evitar las preguntas más delicadas y personales que sabía que le lanzaríamos en las distancias cortas.
"Antes no me permitía sentirme mal"

La ex de Bertín Osborne es una madre que pasa todo el tiempo que puede con Kike y Carlos.
PRONTO: ¿Qué herramientas o trucos has usado para que Kike se cuide la boca?
FABIOLA MARTÍNEZ: Tengo la ventaja de que Kike no lo puede hacer de ninguna manera, ni siquiera puede negarse. En ese sentido suena cruel, pero lo tengo más fácil. Le digo que abra la boca, yo hago lo mismo y sólo por mi gesto él ya reacciona. Es un momento que intento que sea divertido, porque para él no es agradable.
P.: A medida que Kike crece, supongo que te encuentras con nuevos desafíos para los que no estás preparada.
F.M.: Totalmente de acuerdo, no estoy preparada. Ningún cuidador lo está si no es profesional, vamos aprendiendo con ellos. Mi reto es casi diario. Hay momentos que te planteas si hay otros medios para poder facilitar la labor diaria, que llega a ser agotadora. Los ratos que le ducho me cargan la espalda. Son muchas cosas que acaban afectando a la salud física. Cuanto más se faciliten medios y tecnología, más se agradece. A veces te das cuenta de que no mastica bien y te tienes que plantear qué le pasa, tienes que estar pendiente... Es lo que tiene ser cuidador, vives para que esa persona esté sana y esté bien.

Kike besando a su madre.
P.: ¿Cómo logras mantener la sonrisa ante las adversidades, no sólo las que te plantea Kike?
F.M.: Llorando de vez en cuando. Permitiéndomelo. Hay días malos y hace mucho tiempo me daba con ese muro constantemente. Me sentía mal y no me lo permitía, pero eso también pasa factura en la salud y a nivel mental. Así que, de vez en cuando, me tomo licencias. Hago curas de sueño, porque yo duermo con Kike y tiene crisis epilépticas por la noche. Hay veces que pasamos malas noches y, al día siguiente, tengo que venir a eventos y estar estupenda. También, cuando puedo, hago una cura de llanto.
P.: Y, ¿con todo lo que te está pasando familiarmente?
F.M.: Yo tengo mis propias batallas con el cuidado de mis hijos.