Julián Contreras: así es su nueva vida buscando trabajo en Cuenca y cuidando de su padre
El hijo de Carmina Ordóñez abandonó Madrid hace algunas semanas, debido a los desorbitados precios de la renta: su situación económica es asfixiante

El hijo pequeño de Carmina Ordóñez se define como una persona ordenada y muy tranquila.
Tras haber protagonizado varias polémicas en los últimos meses, todo parece que el hecho de haber puesto tierra de por medio ha sentado fenomenal a Julián Contreras.
El hijo de Carmina Ordóñez, de 38 años, se mudó hace algunas semanas a Cuenca con su padre, que padece una enfermedad degenerativa. ¿El motivo de su traslado? Su asfixiante situación económica, que no les permitía hacer frente a los astronómicos alquileres de la capital.
De hecho, con su antigua casera, Julián Contreras está embarcado en un farragoso problema legal, ya que esta le reclama los 30.000 euros que les ha dejado a deber en su piso: según la casera, padre e hijo estuvieron dos años sin pagar la renta.
Así vive ahora Julián Contreras en Cuenca

Mientras que, después de hacerse pública su lucha judicial con su excasera, Julianín manifestaba que le estaba costando mucho encontrar casa porque, debido a esto, le pedían "un año de alquiler por adelantado", parece que en la ciudad de las Casas Colgantes no ha tenido ese problema.
Allí las mensualidades son notablemente más bajas (un piso para dos personas cuesta entre 600 y 700 euros al mes), y según apunta El Español, padre e hijo ya están instalados en un nuevo hogar, al que se han acomodado perfectamente.

Tal y como explica el citado medio, una vez instalados, ahora Julián "se encuentra en búsqueda activa de empleo y ya ha trasladado su currículo a diferentes empresas conquenses y de alrededores. Apunta una fuente de total solvencia, que lo conoce desde hace años, que se ha dibujado un perfil injusto sobre él, como persona 'vaga' que no quiere trabajar".
De hecho, algunas fuentes aseguran al diario haber visto al hijo de Carmina haciendo gestiones por el centro de la cuidad con total normalidad. Ambos viven en un céntrico barrio y se están tomando esta nueva vida como un "empezar de cero", como explica El Español.

Eso sí, a partir de ahora, Contreras Jr. tendrá que compaginar su trabajo con los muchos cuidados que requiere su padre enfermo. Algo que, de momento, el joven parece tener completamente asumido.
Y es que, tal y como él mismo reveló en una entrevista en tu revista Pronto, la relación entre ambos es estupenda: "Hemos hecho un matrimonio de padre e hijo y estamos viviendo una vida compartida, lo cual para mí es una suerte. Es mi padre, mi amigo, mi compañero".