Arantxa Sánchez Vicario y su ex, condenados a pena de cárcel por alzamiento de bienes
Un juez ha condenado a Arantxa Sánchez Vicario y a Josep Santacana, su exmarido, a sendas penas de cárcel, pero solo uno de ellos podría ir a prisión

Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana. Foto: EP.
Cuatro meses después de verse las caras en el mediático juicio por un presunto delito de alzamiento de bienes por, supuestamente, acusar y descapitalizar su patrimonio para no hacer frente a una deuda de más de 6 millones de euros con el Banco de Luxemburgo, Arantxa Sánchez Vicario y su exmarido Josep Santacana ya conocen la decisión del juez.
Recordemos que, en octubre, la extenista -que al igual que el padre de sus dos hijos se enfrentaba a una pena de 4 años de prisión y a una multa superior a los 6 millones de euros- llegó a un acuerdo con la Fiscalía por el que no ingresaría en la cárcel al rebajar tanto el Ministerio Público como el Banco de Luxemburgo la petición de 4 a 2 años, aceptando una multa de 2 millones de euros de los que ya habría pagado 1,9.
Arantxa Sánchez Vicario y su ex, condenados a prisión

Este martes, el Juzgado Penal 25 de Barcelona ha hecho pública la sentencia, en la que condena a Arantxa a 2 años de prisión y a Josep Santacana a 3 años y 3 meses de cárcel por presunto alzamiento de bienes, al haber indicios suficientes de que descapitalizaron su patrimonio para eludir el pago del préstamo que el Banco de Luxemburgo les hizo para pagar la multa de 5,2 millones por fraude a Hacienda.

En la sentencia, consultada por Europa Press este miércoles, la magistrada ha condenado además a la extenista y a su exmarido a pagar una indemnización conjunta de 6.620.127,60 euros al Banco de Luxemburgo. Un escrito en el que también se acuerda la suspensión de la pena impuesta a Sánchez Vicario durante un periodo de dos años sin cometer otro hecho delictivo.

Al no tener antecedentes y haber llegado a un acuerdo previo, Arantxa, que siempre ha defendido que su mayor error fue enamorarse, no tendrá que ir a prisión, pero el panorama es menos halagüeño para su exmarido.
Al haber sido condenado a más de dos años (3 años y 3 meses, en su caso), estaría obligado a ingresar en prisión pero, de momento, la sentencia no es firme y cabe posibilidad de recurso por su parte.